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Los jóvenes, el gran problema en las cifras del empleo nacional

España sigue viviendo una situación difícil de sostener con el desempleo juvenil. Desde hace años, y con una tendencia al alza, estamos viendo como los jóvenes no solo no consiguen un empleo, sino el que lo hace lo realiza en unas condiciones aún precarias, más allá de todas las condiciones y mejoras que se están haciendo desde el Gobierno para el empleo.

Pero esto no cambia. O al menos no como queríamos que lo hiciese. Nos encontramos en una realidad, una espiral de la que, incluso, ha crecido el número de ‘ninis’ (personas que no estudian ni trabajan) en nuestro país pese, a como decimos, avances en la materia que se han vendido instaurando.

Como tal, bien cabe mencionar que España sigue en las posiciones más altas de esta lista entre las diversas edades, pero del que sí que la lidera en el cómputo general. Es así como lo refleja el informe publicado por Eurostat, la Oficina Europea de Estadística: el 29,6% de los jóvenes menores de 25 años se encuentran en situación de desempleo, el peor dato de los 30 países que conforman la lista.

España tiene al 29,6% de los menores de 25 años sin trabajo, el peor dato de 30 países

Sí; las proyecciones indican que el número de jóvenes desempleados bajará en 2 millones en 2023, a pesar de lo cual seguirá habiendo en el mundo 6 millones más de jóvenes desempleados que antes de la crisis sanitaria.

No obstante, a España le siguen Grecia, con una tasa de paro juvenil del 27,2%, e Italia, que alcanza el 24,5%. Son los tres países que peores datos tienen en empleabilidad joven. Cabe mencionar el hecho de que Grecia, en marzo de 2021, tenía unos datos peores, ya que allí el desempleo en menores de 25 superaba el 40% (41,9%) y en España estábamos en el 38,2%. Sin embargo, la recuperación allí ha sido más rápida, y sus tasas ahora son mejores.

Tasas desempleo juvenil España

Al respecto, y si seguimos mirando los datos, comprobamos que, en los últimos años, hasta 2019, las cifras de paro juvenil mejoraron de forma sensible. Sin embargo, y a partir de 2020, la Encuesta de Población Activa, la EPA, muestra que la tasa de desempleo juvenil de los jóvenes de entre 20 y 24 años que han finalizado la segunda etapa de educación secundaria (bachillerato) es del 33,44%.

Esta cifra asciende al 43,13% en el caso de los que terminan la ESO y no continúan sus estudios. En el caso de los jóvenes que no han acabado la ESO, la tasa de paro se dispara hasta el 61,31%. Un comportamiento de la tasa de paro y desempleo juvenil que es inversamente proporcional al nivel de formación, en lo que se observa, además, cómo la tasa de paro se duplica en los jóvenes con niveles de formación básicos y, por el contrario, se reduce notablemente en aquellos jóvenes con un nivel de educación superior.

El mal funcionamiento del mercado de trabajo, clave

Como explican los expertos, esta situación viene motivada, entre otros factores, por el resultado del que es un mal funcionamiento de nuestro mercado de trabajo (el cual produce altas tasas de paro para todos) y de que haya habido dos profundas recesiones muy seguidas.

O dicho de otro modo, la tasa de paro juvenil actual, al filo del 30%, supera en 13 puntos la existente al inicio de la crisis financiera de 2008, lo que evidencia la falta de oportunidades laborales y de pasarelas al empleo para los jóvenes españoles, una escasa o poco eficiente política de empleo y poco aprovechamiento del nuevo talento que termina buscando fuera lo que no encuentra dentro de nuestro país.

España intenta apostar por reconstruir la innovación empresarial para desarrollar actividades

Se trata de un problema bastante grave en España que requiere atención y que ha sido minorado en parte en los últimos años con los programas Erasmus, cuyas experiencias ayudan a los jóvenes a buscar trabajo en otros lugares posteriormente porque pierden el miedo a los problemas de viajar y del idioma, pero del que en los últimos años estos se han complicado por la pandemia.

Por último, a este problema se le añade la precariedad en el empleo. Según datos del Consejo de la Juventud de España (CJE), el salario medio de un joven de hasta 34 años se situó alrededor de los 970 euros netos mensuales en 2021.

Como apunte, se espera también que la guerra en Ucrania sea la punta del iceberg, pues tendrá efectos particularmente altos en el empleo juvenil en Europa donde se prevé que al culminar 2022 habrá un 16,4% de jóvenes desempleados, un 10% más que la tasa mundial, con España entre los más afectados. Desde el punto de vista productivo, España intentará apostar por reconstruir un nuevo tejido e innovación empresarial para desarrollar actividades lo más dinámicas posibles.