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El Gobierno deja a los trabajadores sin protección: las indemnizaciones, en peligro de extinción

Los despidos de los trabajadores en España han cambiado, y eso tiene que ver con la denominada ‘indemnización a la carta‘. O al menos así parece que lo va a hacer con la última propuesta de reforma frente los despidos del Gobierno, que planea sacarla adelante en los próximos meses.
Esta fue una idea que el Ministerio de Trabajo ya había presentado en los últimos meses, con Yolanda Díaz a la cabeza, y que se ha visto cómo se ha influido para que la misma sea una realidad próximamente.
Hablamos, en este caso, de poner fin al generalizado caso de los 33 días por año trabajado, una medida en la que este supuesto se daba en el caso de un despido improcedente, donde el pago consistía en 33 días de sueldo bruto, con un máximo de 24 mensualidades.

Que la indemnización se calcule en función de la situación del trabajador

Fue en el pasado mes de octubre, cuando la vicepresidenta y su equipo de Trabajo propusieron un «despido reparativo o restaurativo«, lo que es lo mismo, que las indemnizaciones se calculen en función de la situación personal y profesional del trabajador, algo que ya es una realidad en Europa.

Ello haría por indemnizar de manera diferente en función del impacto del despido en la vida de la persona afectada. Así, los empleados recibirían una compensación económica dependiendo de factores como la formación, su género, la edad o la renta, entre otros factores.

Ahora, y con esta medida que se panea que salga adelante próximamente, se ajustan a que la indemnización juegue en función del riesgo que el despido represente para el trabajador.

En este sentido, la también ministra de Trabajo y Economía Social ha explicado que si un joven preparado y formado es despedido va a poder reincorporarse al mercado de trabajo fácilmente, por lo que no va a necesitar la misma indemnización que un «señor de una edad» cuya carrera se ve frustrada al ser despedido.

Yolanda Díaz reforma despidos patronal empresarios

Por su parte, y en caso de que se acabe modificando en España, la confederación sindical de trabajadores, la UGT, apuesta por un diálogo con el Gobierno y con Trabajo, pues creen que la idea se debía sumar a recuperar la indemnización de 45 días por año trabajado para los despidos improcedentes, a la que habría que sumar un plus en función de las condiciones de la persona despedida.

Afectará a los trabajadores con poca antigüedad en su empleo

Este nuevo diseño de las indemnizaciones tendría como objetivo, entre otros, eliminar las discriminaciones por edad a la hora de escoger a quien se despide, puesto que, como considera, se debe eliminar «el edadismo del mercado de trabajo» en España, porque se habla mucho de los jóvenes y «el problema está en los mayores de 45», un millón de personas a las que no se da una oportunidad cuando están en lo mejor de su profesionalidad.

Por otro lado, y si el despido es procedente, la indemnización seguirá siendo de 20 días por año trabajado, siempre que la empresa pueda demostrar que las razones que han motivado la extinción del contrato son económicas.

En relación a ello, y anteriormente a esta reforma que podemos tener en España, el 65% de los despidos en España se realizaban a través de la vía del conocido como despido exprés.
Este consistía en que el empresario reconocía la improcedencia de su decisión (sin necesidad que fuera un juez el que dictara dicha improcedencia) y, por tanto, abonaba la indemnización de 45 días por año trabajado y un máximo de 42 mensualidades. Ahí solía terminar la relación laboral.Esta medida que se propone, por su parte, lo que hace es afectar seriamente a los trabajadores, ya sean de más o menos edad, pero sobre todo a los trabajadores con poca antigüedad en su empleo, por lo que tanto los sindicatos como los mismos trabajadores lo que tratan es que las indemnizaciones compensen esta circunstancia.