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Ghostbusters Spirits Unleashed: el regreso de Los Cazafantasmas al videojuego

Si existe una saga cinematográfica ochentera con verdadero potencial para ser adaptada a un videojuego, esa es sin duda Los Cazafantasmas. El mítico film de 1984 dirigido por Ivan Reitman y protagonizado por Bill Murray, de hecho, ya fue llevado a los sistemas domésticos de su época, con resultados desiguales. También su secuela, Los Cazafantasmas 2 (1989) inspiró algunos títulos, que pasaron sin demasiada repercusión. Mención especial merecía, eso sí, la curiosa aventura plataformera para MegaDrive estrenada en 1990 en los dieciséis bits de Sega, bastante divertida y desafiante.

Pero por mucho que adoremos ponernos nostálgicos, la realidad es que para encontrar un videojuego que hiciera realmente honor a la cinta original hubo que esperar a 2009, cuando el estudio Terminal Reality (BloodRayne) supo recuperar su esencia original para crear una convincente aventura en tercera persona. El resultado fue un juego cargado de referencias tanto a la primera película como a su segunda entrega, en el que el jugador se ponía en la piel de un cadete que acompañaba a los cazafantasmas originales en sus divertidas cacerías. Los actores Bill Murray, Dan Aykroyd, Ernie Hudson y Harold Ramis, que aún no había fallecido, cedieron su imagen y prestaron su voz para el proyecto.

Ghostbusters Spirits Unleashed: el regreso de Los Cazafantasmas al videojuego

Ahora, no obstante, los célebres personajes vuelven al mundo de los videojuegos. Lo hacen de la mano de Illfonic, suponemos que aprovechando el momento de popularidad de la franquicia, renacida en cines con Cazafantasmas: Más Allá y con un nuevo estreno en camino. La nostalgia vende más que nunca, y Ghostbusters también.

Ghostbusters Spirits Unleashed: la unión hace la fuerza

Hay algunas semejanzas entre el nuevo videojuego Ghostbusters Spirits Unleashed y el anterior título de 2009 al que hemos hecho referencia. Ambos están cargados de guiños a la particular mitología de la saga, y demuestran un enorme cariño por el material original, que a buen seguro los numerosos fans sabrán agradecer. Además, el nuevo lanzamiento ofrece una desenfadada estética estilo cartoon que tan bien se adapta a la naturaleza desenfadada de las películas.

A nivel argumental, también hay parecidos: de nuevo un recluta se las ve con dos de los miembros del reparto original, Ray (Dan Aykroyd) y Winston (Ernie Hudson), formando parte de la familia de cazafantasmas. Pero eso es todo. A diferencia del juego de 2009, aquí la trama juega un papel secundario, por así decirlo, para hacer fuerza en lo que realmente importa del título: su multijugador.

Al contrario de lo que se comentó en su momento, Ghostbusters Spirits Unleashed sí cuenta con una experiencia para un jugador, con matices. La historia, como suele suceder en este tipo de productos, apenas ejerce como tutorial para lo que viene después. Por jugarse, puede disfrutarse solo (o en compañía de alguien puntual), pero la IA que toma el control de los demás personajes, aunque cumple, no da a las partidas una emoción totalmente satisfactoria, por así decirlo. Cualquiera que haya jugado de esta forma a títulos predominantemente pensados para el multijugador sabrá a lo que nos referimos.

Ghostbusters Spirits Unleashed: el regreso de Los Cazafantasmas al videojuego

Por lo demás, Ghostbusters Spirits Unleashed ofrece enfrentamientos en los que los jugadores pueden tomar el papel de los cazafantasmas o de los propios espíritus. En la piel de los primeros es necesario unir fuerzas para conseguir hacerse con el enemigo, algo que requiere algo de sincronización y, en ocasiones paciencia. Jugando a ser fantasma, se pueden poseer diferentes objetos, hechizando los escenarios, moquear a los rivales y asustar a la gente que se encuentra.

Además, los desarrolladores han inyectado un poco más de vidilla al asunto incluyendo personalizaciones y nuevos protagonistas en la recordada oficina de los personajes, un cuartel de bomberos adaptado a sus necesidades paranormales. Una propuesta entretenida, que quizá tiene como principal pega lo ya comentado: demasiado pensada para la compañía. Es verdad que Los Cazafantasmas de las películas eran un equipo, pero no lo es menos que a veces uno prefiere ir al cine solo.