El motivo por el que nos gusta oler a tierra mojada

El olor a tierra mojada siempre ha resultado agradable para los seres humanos, y esto tiene una explicación psicológica y antropológica que seguro desconocemos.

El olor a tierra mojada, el olor a libro nuevo, el olor a coche nuevo, son gustos que nos llevan a recordar momentos importantes de nuestras vidas. En el caso particular de la tierra mojada siempre se ha asociado a la conexión que tenemos con nuestro origen. De hecho, el término correcto para referirse al olor a tierra mojada es “petricor” y fue utilizado por primera vez por un grupo de científicos australianos para referirse al olor a lluvia cuando entra en contacto con la tierra.

Los científicos creen que el motivo por el que nos gusta el olor a tierra mojada es básicamente una herencia de nuestros ancestros, porque para ellos y en general para la humanidad la lluvia y sus olores siempre fueron sinónimo de vida.

A continuación te contamos el motivo por el que nos gusta el olor a tierra mojada.

Los olores  y el cerebro

Los Olores  Y El Cerebro
Los olores  y el cerebro

Según los estudios científicos, los olores activan una conexión cerebral que existe con las emociones, es decir, nuestro olfato mantiene una relación directa con el sistema límbico y la amígdala, que son las zonas que se encargan de procesar los estados emocionales. Y es que los olores que conocemos, tanto los buenos como los malos, activan estructuras antiguas de nuestro cerebro.

Es importante destacar que el cerebro clasifica las experiencias como positivas y negativas y si has vivido experiencias negativas en época de lluvia, indudablemente que el olor a tierra mojada no te parecerá tan agradable como a otros y es que al parecer los olores, constituyen el camino más corto a las emociones.

Existen diferentes estudios que comprueban esta relación que existe entre los olores y las emociones. El olor a piel de bebe y su relación con la madre, el olor a libro nuevo y su relación con los recuerdos de la época escolar y obviamente, el olor a tierra mojada con los recuerdos de los ancestros.