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Rosalía ha perdido su personalidad buscando el éxito pop

«No basé mi carrera en tener hits, tengo hits porque yo senté las bases», la frase que Rosalía suelta en ‘Bizcochito’ es una de las más repetidas por sus fanáticos. Se supone que marca cómo funciona su carrera, pero lo cierto es que tras conseguir el éxito con un disco que rompía con las tradiciones del flamenco, el trap y pop la artista ha ido poco a poco sacrificando su identidad para mantenerse en las listas de éxitos. 

Es que desde el lanzamiento de ‘El Mal Querer’ en 2018 la intérprete no ha podido capturar de nuevo ese punto donde se cruzan el éxito comercial y la experimentación. Incluso su tercer disco, el por momentos brillante y por momentos confuso ‘Motomami’, ha sufrido de estos males. Escondidos en el tracklist hay joyas como el bolero trap ‘Delirio de Grandeza’ o el hiper pop en clave latina de ‘Cuuuuuuuuuute’. Pero los sencillos fueron piezas de reggaetón pensadas para la disco como ‘Chiken Teriyaki’ o ‘Saoko’.

Pero los sencillos posteriores preocupan aún más. Tanto en ‘El pañuelo’, junto a Romeo Santos, como en la reciente ‘Besos Moja2’ junto a Wisin y Yandel, la catalana ha olvidado por completo lo que la hacía una artista especial. Incluso después de su disco la artista había sido capaz de lanzar temas accesibles para el gran público, pero donde aún se dejaba ver su creatividad. 

PINCELADAS DE CREATIVIDAD EN EL OCÉANO POP

Este nuevo capítulo de la catalana sigue teniendo uno que otro momento absolutamente brillante. Piezas como ‘Linda’ con la puertorriqueña Tokischa, o la propia ‘Con Altura’ la veían presumiendo de las influencias latinas que adoptó en su sonido. Incluso supo tomar el control de sus colaboraciones con artistas tan disímiles como James Blake en ‘Barefoot in the Park’ o aquel ‘Que noche la de anoche’ junto a Bad Bunny.

Pero al menos sus últimos tres lanzamientos son bastante desechables. ‘Despechá’ es un merengue bien logrado, pero que no tiene demasiado para destacar a largo plazo, ‘El pañuelo’ es fácil de confundir con cualquier tema de Romeo Santos, y la interprete ya había hecho una mejor bachata con The Weeknd, y ‘Besos Moja2’ no parece tener lugar más allá del playlist de un DJ.

Pero lo cierto es que parte del problema parece ser su elección de nuevos colaboradores. Romeo Santos es un artista que ya pasó su momento de mayor éxito en el mundo de la bachata, y que puede contar con una mano los éxitos que ha conseguido sin su ex banda: Aventura. Por otro lado Wisin y Yandel son de la primera camada de artistas de reggaetón que hicieron poco más que repetir los ritmos de la ‘Gasolina’ de Daddy Yankee hasta que nombres como Bad Bunny o JBalvin los apartaron de las listas de éxitos. 

Lo malo es que la artista ha puesto el peso promocional en las canciones más desechables. Desde que canciones como la rumba catalana de ‘Millonaria’ o el flamenco pop de ‘Aute Cuture’ fallaron en conseguir el éxito que esperaba ha apuntado cada vez más al sonido urbano. El problema es que el papel que juega la intérprete de ‘Malamente’ en sus nuevos temas lo podía hacer casi cualquier artista..

CASI CINCO AÑOS DE ‘EL MAL QUERER’

Parte de lo que hace necesario señalar las fallas de los nuevos lanzamientos de la artista es que es fácil saber todo lo que puede lograr. Si bien uno puede pensar que está eligiendo el éxito comercial por encima del éxito crítico, la artista ya había demostrado que podía conseguir ambas cosas sin dejar lo que la hacía especial en el camino. Aún hoy temas como ‘Malamente’ o ‘Pienso en tu mirá’ pueden sonar en la radio o en la disco, «Sonando en las peñas y los Hampton» diría ella en ‘Aute Cuture’.

Entonces es difícil entender por qué ha decidido sacrificar eso que la hacía tan especial. Lo peor es que hay ejemplos de artistas en su posición que a sabiendas de su nivel de fama han decidido prescindir del single comercial. Casos como el de Beyoncé, Taylor Swift o Miley Cyrus han mostrado desde el mundo anglosajón como hacerlo, con discos mega exitosos que han demostrado que ya no hay por qué buscar la radio, o en la práctica una playlist de Spotify, para llegar a la fama.

Con el quinto aniversario de ‘El mal querer’ el próximo año es un fenómeno claro de ver. Mientras las canciones de aquel ciclo, o incluso piezas cercanas a él como ‘Antes de morirme’ siguen siendo recordadas algunas de sus piezas más pop ya han sido desechadas excepto por sus fanáticos más acérrimos.

PUERTA ABIERTA AL FUTURO

Al final si hay una buena noticia es que la artista tiene las puertas abiertas para hacer lo que quiera en el futuro. Sea experimentar, trabajar más la música urbana, volver al flamenco o hacer un disco con Arca es poco probable que una disquera le diga que no a cualquiera de sus ideas. Aún para aquellos decepcionados con ‘Besos Moja2’ o ‘El pañuelo’ hay esperanzas de que el futuro de la catalana sea más extraño e interesante.