Quantcast

Las recomendaciones de la OCU para ahorrar luz y gas

Los precios del gas, y los combustibles en general, han provocado que la factura de la luz siga incrementándose de forma imparable mes a mes. En la actualidad pagamos unos 90 euros más de lo que se pagaba hace un año y ahorrar se ha convertido en todo un reto. Y ahora, con la finalización del verano, los problemas de suministro y cierres de gasoductos, y la mayor demanda a causa del frío, nos hace prever un panorama complicado con los precios aún más disparados.

El presidente del Gobierno anunciaba la semana pasada que a partir de octubre entraría en vigor una rebaja temporal del IVA sobre el precio del gas, que pasará del 21% al superreducido del 5%. Este descuento solo estará vigente hasta el 31 de diciembre, con el objetivo de suavizar un poco el impacto económico en la factura de la calefacción. Según las estimaciones, el ahorro alcanzará los 20 euros mensuales en los hogares. Pero, ¿y después qué? Aparte de beneficiarios de esta campaña, cada consumidor puede actuar para mejorar la eficiencia, conseguir el mejor precio y así rebajar aún más la factura mensual. Estos son algunos de los consejos que nos da la OCU.

REVISAR LA TARIFA CON REGULARIDAD

La OCU recomienda que todos los consumidores estemos pendientes de revisar regularmente la factura. Nada de dejar el sobre olvidado en el recibidor de la entrada. Hay que comprobar la tarifa que se tiene contratada y prestar atención a las diferentes revisiones de precio que la compañía nos comunique en el momento de renovar el contrato. Los errores ocurren y hoy día tener una tarifa que no nos conviene puede resultarnos verdaderamente caro.

ahorrar

Por suerte, en internet podemos encontrar diferentes comparadores que nos permiten comprobar, solo introduciendo una serie de datos, cuál es la mejor opción para nosotros entre todas las distribuidoras disponibles, para que podamos ahorrar a final de mes. En el caso de un hogar medio con una potencia contratada de 4,6 kW y un consumo de 3.500 kW al año, la diferencia de precio, puede ser de hasta 1.000 euros al año. Con el gas ocurre lo mismo. Por otra parte, se puede contar con el bono social, que está a disposición para los consumidores que se encuentran en peor situación económica. Sin embargo, este bono pone unos límites en los kWh, por lo que hay muchos hogares que han preferido presidir de él. Los requisitos se pueden consultar en la red.

AJUSTES EN LA POTENCIA PARA AHORRAR

Una gran parte de lo que pagamos en nuestras facturas es la potencia contratada. Cada kW de potencia suma casi 40 euros al año. De ahí la importancia de saber si la potencia que tenemos contratada es más de la que realmente necesitamos. Hoy día podemos ajustar la potencia muy fácilmente, ya que en la propia factura se pueden consultar los picos máximos de potencia en los doce meses anteriores, en todas las franjas horarias. Y el pico está siempre por debajo de la potencia contratada, es una buena opción solicitar que la baje en el horario punta. Ojo, solo en el horario punta, hacerlo en el valle no merece la pena, y apenas se notarán cambios de cara a ahorrar. Para hacer este cambio no se requieren demasiados trámites. Si lo que queremos es ajustar al máximo la potencia, lo mejor es registrarse en la web de la distribuidora o en la plataforma Datadis para tener datos más detallados de nuestro consumo.

NUEVOS HÁBITOS ADAPTADOS

Ante la implacable subida de los precios, no queda otra que intentar adaptar nuestros hábitos de vida y de consumo para intentar ahorrar energía y dinero. Estos son algunos de los consejos de la OCU:

  • Aprovechar los tramos horarios y concentrar el consumo a las horas valle. Una buena opción es hacer uso de temporizadores para programar nuestros aparatos eléctricos.
  • Evitar el stand-by desenchufando todos los aparatos y electrodomésticos que no ese estén utilizando. Este sobrecoste puede alcanzar los 4 euros al mes, es decir, casi 50 € al cabo de un año que nos podemos ahorrar con un sencillo gesto.
  • Programas Eco. Los lavavajillas y lavadoras más actuales cuentan con programas específicos eco que reducen hasta un 40% el consumo eléctrico. Cuando llegue el momento de renovar un electrodoméstico, es interesante escoger un modelo eficiente, que aunque son más caros, es una inversión que se amortiza en pocos meses.

AUTOCONSUMO PARA AHORRAR A LARGO PLAZO

El autoconsumo fotovoltaico es la mejor opción de cara al futuro, sobre todo para viviendas unifamiliares, aunque ya es cada vez más frecuente que se planteen este tipo de instalaciones en comunidades de vecinos. La inversion inicial es alta, aunque los precios se han reducido notablemente en los últimos años. Además, los gobiernos autonómicos y municipales ofrecen descuentos y bonificaciones fiscales para incentivar las energías renovables. Se calcula que la inversión se puede recuperar al cabo de unos 7 u 8 años y a partir de ahí podemos disfrutar de electricidad gratuita gracias a los paneles solares.

OJO CON LA CALEFACCIÓN

Nos acercamos a la época del año en la que hay que encender la calefacción. Esto, unido a que se hace de noche mucho antes y tenemos la luz encendida durante más tiempo, puede ser un verdadero problema cuando nos lleguen ambas facturas. Sin embargo, la OCU también nos recuerda algunos trucos para ahorrar calefacción durante el invierno.

  • Invertir en aislamiento. Un buen aislamiento en la casa puede reducir de forma notable el consumo de calefacción de un hogar y ayudarnos a ahorrar.
  • La temperatura ideal es de unos 19ºC, no hace falta más. Por la noche, se puede bajar a los 15ºC y abrigarse con un buen edredón. Cada grado que se suba puede suponer un incremento del 7% en la factura.
  • Tener la caldera en perfecto estado puede ahorrar hasta un 15% del consumo energético al año.
  • Los radiadores tienen que purgarse al principio de la temporada porque el aire reduce la capacidad de transmisión.