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Qué es la inmunoterapia

Es probable que ya hayas escuchado de su existencia, porque se trata de algo revolucionario en la medicina, que ha probado ser eficaz en los tratamientos contra el cáncer, además se trata de un proceso no invasivo, natural y que no emplea sustancias químicas, por lo que ha resultado una terapia excepcional, cuyos resultados para ciertas dolencias han sido realmente exitosos.

¿Qué es la inmunoterapia?

¿Qué es la inmunoterapia?

Es una terapia de origen biológico que emplea las defensas naturales del organismo para combatir las células cancerosas. Lo que hace es utilizar sustancias que son producidas por el propio cuerpo, o que son elaboradas en un laboratorio, con las que se trata de mejorar o de restaurar el sistema inmune de una persona, actuando mediante la destrucción de las células cancerosas, e impide que el cáncer crezca.

¿Cuáles son las clases de cáncer que pueden ser tratados por medio de la inmunoterapia?

La teoría clínica indica que cualquier clase de cáncer podría ser tratado con la inmunoterapia. Pero no se trata de una práctica clínica nueva, ya que los primeros casos de manipulación del sistema inmune se hicieron hace unos cien años, aunque sólo hasta los estudios clínicos que se han realizado desde cinco años hasta hoy, ha sido posible demostrar los efectos de la supervivencia en los pacientes que sufren de cáncer con estas ‘nuevas’ terapias que han transformado la vida de los pacientes, abriendo al mismo tiempo el camino para futuras investigaciones.

¿Cuándo comenzaron a comercializarse productos farmacéuticos relacionados con la inmunoterapia?

Fue en el año 2016, que se consideró como el año de los avances terapéuticos en el tratamiento del cáncer, cuando comenzaron a comercializarse dos productos que tenían especificación para el tratamiento de los melanomas y de los cánceres de pulmón metastásicos, causando un beneficio de supervivencia en aquellos casos en los que ya quedaban muy pocas opciones de terapia.

Con el devenir de la investigación, ha podido demostrarse que la inmunoterapia es eficaz en el tratamiento de otras variedades de cáncer, como el de cabeza o cuello, de pulmones, de la vejiga, de los riñones, de mama, melanoma, así como otros cánceres, entre los que se encuentran el de piel, el hepático, los linfomas y las leucemias.

Actualmente, existen varias pruebas clínicas que están aplicando la inmunoterapia en otros tipos de tumores. El mejor beneficio ha podido ser observado en la fase metastásica de los tumores, de modo que las expectativas creadas para que sea incluida en el tratamiento de las fases tempranas de esta dolencia para aumentar la posibilidad de una curación han crecido exponencialmente.

¿Cuántas clases de inmunoterapias han sido probadas?

Hasta los momentos, se han probado cuatro clases de inmunoterapia, que son:

Anticuerpos monoclonales

Son conocidos hace décadas, y se emplean en tratamiento de tumores cancerosos en el cerebro, mama, pulmones, colon, ovarios, próstata, estómago y linfomas. Se trata de sustancias de origen natural que son producidas por los linfocitos, que actúan contra las proteínas específicas de un tumor.

Vacunas

El uso de una vacuna concreta en contra de los virus que inducen ciertas clases de cáncer, como el papiloma humano, que ocasiona cáncer en los genitales, en el ano o en la garganta, el virus de hepatitis B, que induce el hepatocarcinoma, o algunos cánceres de la próstata. Estas vacunas actúan como cualquier clase de vacuna, introduciendo en el organismo sustancias víricas que logran una respuesta del sistema inmune que es específica para esas clases de cáncer.

Inhibidores del control inmune

Estos inhibidores del control del sistema inmunológico son los que han creado las más grandes expectativas en los ensayos de los últimos años, porque han podido conocerse los mecanismos moleculares que emplean los tumores para inhibir las respuestas del sistema inmune.

Terapia celular

Terapia celular

Esta terapia usa las células inmunológicas del mismo paciente, que son extraídas de su organismo, luego son preparadas en un laboratorio y son devueltas al cuerpo del paciente, activadas concretamente para actuar en contra del tumor padecido. Unos años atrás se empleaban los linfocitos T citotóxicos, pero últimamente ha logrado prepararse linfocitos que han sido activados mejor, con receptores que son más específicos, con una mayor actividad frente a toda clase de tumores, en especial células CAR-T y próximamente en las células CAR-NK.

¿La inmunoterapia tiene efectos secundarios?

Ciertamente, la inmunoterapia es un tratamiento muy específico, que ataca a las células anormales que tiene el tumor y no a las células sanas, pero no se trata de un tratamiento que sea totalmente inocuo.

En algunas ocasiones puede producirse una reacción localizada en el área de la inyección, con un cuadro de fiebre, parecido a un proceso de gripe. En casos muy raros, es posible que se produzca un cuadro clínico parecido a un shock séptico con un colapso de la circulación y fallos orgánicos, en particular de riñón y de pulmón, pero que puede afectar a todos los órganos y puede ser potencialmente mortal. Ello se produce por la liberación masiva de sustancias inmunológicas.

Esos cuadros se presentan con frecuencia cuando interactúan la Interlukina2 y las células CAR-T. También se han presentado casos en los que las células inmunológicas atacan los tejidos sanos del paciente, creando lo que es conocido con el nombre de una enfermedad autoinmune, afectando la piel, el aparato digestivo, los pulmones, los riñones, el cerebro, las articulaciones y otros más. Pero ya existen los protocolos sobre cómo se debe actuar si esta condición se presenta, y son manejados de forma muy segura.

Los investigadores piensan que la inmunoterapia será la cura del cáncer

Aunque se encuentra en fases clínicas iniciales en muchos casos, los investigadores están muy optimistas porque piensan que en el futuro la inmunoterapia tendrá una función bastante relevante en la cura del cáncer.

Con las primeras terapias inmunológicas se sabe que las personas que sufren de melanoma metastásico y de cáncer de riñones metastásico, que son incurables con otra clase de tratamientos, se han curado, aunque en menos del diez por ciento de los casos, de modo que hay resultados preliminares que respaldan esta afirmación.

De seguro, a medida que las investigaciones avancen, es posible que sean mejorados los efectos de la inmunoterapia, en particular si son aplicadas en etapas tempranas de esta enfermedad, y en muchos casos ha sido posible sustituir la quimioterapia, que es tóxica y menos eficaz, con una inmunoterapia, lo que ha sido un gran avance, mejorando el perfil de tolerancia y la calidad de vida del paciente, junto con sus posibilidades de supervivencia.