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Qué es una persona nefelibata

Es habitual conocer personas que se encuentren sumergidas en su mundo, como distraídas, desconectadas, o dando tal vez la idea de que se la pasan soñando despiertas. Si tal vez conoces alguien así, entonces este articulo te conviene leerlo hasta el final, pues te explicaremos que es una persona nefelibata, un término realmente muy comúnmente usado para mencionar lo relacionado con ella.  

Tan solo te tomara unos minutos para conocer sobre el tema, y puede entonces que te agrade saber de ello, cuando logres desmenuzar cómo debes tratar con este. Y puede que incluso te sientas plenamente identificado con lo que se corresponde con ser una persona nefelibata, explicándote todo lo que se refiere a este tema.

¿Qué es una persona nefelibata?

¿Qué es una persona nefelibata?

Una persona nefelibata de acuerdo a la Real Academia Española o RAE, es una persona que con frecuencia se la pasa soñando, que se encuentra en las nubes, se usan frases como que se encuentra: pensando en la inmortalidad del cangrejo, o en las cinco o más patas del gato. Además de que cree que con desear o tener un ideal, se hará realidad lo que está pensando.

¿Una persona nefelibata no puede lograr lo deseado?

Esa afirmación no es cierta. La vida enseña lo difícil pero no imposible de lograr alcanzar lo que cada uno se ha propuesto, así como con lo que se sueña, pero todo es posible realizando un esfuerzo previo. Por lo cual una persona nefelibata, debe pasar del verbo o del pensamiento; sin lugar a dudas a la acción sin pérdida de tiempo.

Algunos ejemplos de cómo usar las palabras: persona nefelibata

Conoce a continuación algunos ejemplos textuales, de donde se pone en uso las palabras persona nefelibata:

  • Una persona nefelibata es aquella que cree que solo de pan vive el hombre.
  • Todo el tiempo está en las nubes, mirando el cielo y hablando consigo mismo, cuino una persona nefelibata.
  • Nunca practicó un deporte y confía como una persona nefelibata que será un profesional solo con verlo en la TV.
  • Anda como una persona nefelibata, con su guitarra bajo el brazo, a la espera de que un milagro suceda, y su arte llegue a lanzarlo a la fama.

Conoce curiosidades de la aparición del uso escrito de las palabras persona nefelibata

Existes documentos donde se encuentran asentados el uso de persona nefelibata, así como también el conocimiento de quienes lo utilizaron, conócelos a continuación:

  • Por primera vez se documentó en español en una epístola de Rubén Darío (1906), para la esposa de Leopoldo Lugones.
  • Leopoldo Lugones argentino (1874-1938), fue poeta, ensayista, cuentista, novelista, dramaturgo, periodista, historiador, pedagogo, docente, traductor, biógrafo, filólogo, teósofo, diplomático y político.
  • En la Real Academia, incluyen la palabra en el año 1984.
  • Desde 1899 en portugués, se registra con el mismo origen y significado a la palabra nefelibata.

¿Qué tipo de palabra es nefelibata?

La palabra nefelibata es un adjetivo, pero también se usa como sustantivo, para referirse a la persona o individuo soñador o que fantasea. Recordemos que el adjetivo califica al sustantivo, es lo que se dice de este para una acción determinada o en un momento especifico.

¿Cuál es el origen del palabra nefelibata?  

De acuerdo a la Real Academia Española (RAE), etimológicamente la palabra nefelibata es de origen del griego νεφέλη nephélē, cuyo significado es nube. De igual manera de -βάτης –bátēs, lo cual es que anda, y a su vez se deriva de βαίνειν baínein, que es andar.

¿Cuál es la terminación correcta de la palabra nefelibata?

¿Cuál es la terminación correcta de la palabra nefelibata?

De acuerdo a la Real Academia Española, esta palabra posee una única terminación, usada como acompañante  de los sustantivos femeninos o masculinos sin distinción. Por eso referirse a una persona nefelibata se hace para mencionar a individuos del sexo masculino, así como del sexo femenino, no hay que cambiar la terminación en O, aunque es posible encontrar la palabra terminando en esta vocal.

La idea de persona nefelibata en las obras

La existencia de una persona nefelibata o simplemente nefelibata, comienza a aparecer en la “Epístola”, poema del nicaragüense Rubén Darío, el cual lo dedicó a la esposa de Leopoldo Lugones. Dice textualmente así en los versos: “Que ando, nefelibata, por las nubes”, expresión usada para referirse a su distanciamiento de los sucesos del día a día.

Rubén Darío lo uso igualmente en el poema “¡Eheu!”, del libro “El Canto Errante”.

Relación de nefelibata con otras palabras 

Gracias a los poemas se Rubén Darío, se llegó a conocer a la persona nefelibata o simplemente nefelibata, concluyendo que este la acuñó, agregándola la Real Academia Española en el año 1984, a su diccionario. Es así como etimológicamente se reciben del griego nephele, las siguientes palabras:

  • Nefelión: una pequeña mancha en la córnea del aparato ocular, ion es un sufijo que es un diminutivo.
  • Nefelemancia: se trata de la adivinación, basada en la observación e interpretacion de las nubes.
  • Nefelóide: un objeto semejante a una nube en su forma.

¿Cuáles son las características de una persona nefelibata?

Definitivamente una persona nefelibata se encuentra enfocada mentalmente en algo abstracto, situaciones completamente separadas de la realidad. En pocas palabras no se encuentra prestando la debida atención de lo que le rodea, se encuentra constantemente soñando mientras transcurre su vida, no es un estado es la manera de vivir ignorando la realidad.

¿Ser una persona nefelibata genera críticas?

Una persona nefelibata generalmente es admirada por su constante felicidad, pese a los malos momentos, pero recibe críticas negativas por parte de los demás por su actitud. Incluso pasan por alto sus obligaciones relevantes, no se trata de sonreír a cada obstáculo para no derrumbarse, sino que no se sienta cabeza en la vida, no se trata de ser bueno o malo, sino de conocer las consecuencias de los actos.

Una persona nefelibata tiene una personalidad en las nubes, y emitir un juicio de sus acciones o el valor de estas, no cambia en nada su forma de actuar. No se puede definir si son malas o buenas sus acciones ante algunas circunstancias, porque no ven las cosas como los demás.