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El 12 de agosto celebramos la vida de Santa Hilaria de Augsburgo y su martirio

Hoy es un día para felicitar a las más de 2.000 damas que fueron bautizadas en España con el nombre de Hilaria, de acuerdo a los datos que ha suministrado el Instituto Nacional de Estadística, aunque también hay muchos Hilarios a los que se debe felicitar, y si conoces a alguno o alguna, no te olvides de hacerlo. Entre los santos que se recuerdan en el Santoral del 12 de agosto se encuentra Santa Hilaria, una mujer que en vida llegó a ser una religiosa y que murió mártir víctima de la persecución de los cristianos por parte del Emperador Diocleciano.

Santa Hilaria de Augsburgo

Santa Hilaria de Augsburgo

Llegó a ser la madre de Santa Afra, y tenía su residencia en Augsburgo, en los tiempos en que el Emperador Dioclesiano había ordenado que se persiguiera a todos los cristianos. Lamentablemente, no se tienen muchos datos en los archivos sobre lo que fue su vida, aunque se guarda un buen registro de la forma en que murió martirizada. Lo que se cuenta es que un día se encontraba rezando en la tumba de su hija, Santa Afra, cuando fue descubierta y denunciada por algunos paganos, lo que provocó que fuera apresada en dicha tumba junto con sus tres criadas, lo que hace suponer que era una mujer con bastantes recursos económicos, y tanto la señora como la criada fueron quemadas vivas por los paganos que las encontraron orando a la usanza cristiana. De este modo, Santa Hilaria llegó a convertirse en otra mártir del odio que Dioclesiano sentía por todos aquellos que practicaban las creencias en Cristo.

Lo que sí ha podido saberse es que los padres de Santa Hilaria procedían de Chipre y llegaron hasta Augsburgo, donde se iniciaron en la adoración a la diosa Venus, de modo de Santa Hilaria, en principio fue hierodula, y desde que fue muy pequeña entregó a su hija Afra a este culto, convirtiéndose también el hieródula, para servir a Venus.

Pero, en medio de la persecución ordenada por Dioclesiano, el obispo de la ciudad española de Gerunda, de nombre Narciso, puedo escapar y llegar hasta Augsburgo, encontrando asilo en la casa de Afra, junto con su diácono Félix, en donde fueron cuidados y atendidos con la mejor de las hospitalidades, y cuando Hilaria los vio partir el pan en la mesa, indagó sobre esa nueva fe u se sintió inspirada por ella, de modo que el Obispo Narciso las bautizó, tanto a la madre y a la hija, como a las tres doncellas que tenían, de nombres Digna, Eutropia y Eunomia.

Pero el Obispo Narciso fue más allá, porque ordenó al hermano de Hilaria, de nombre Dionisio, como presbítero. Todas estas acciones llegaron a conocimiento de los paganos y tuvieron que escapar, aunque en el proceso Afra fue detenida y quemada por ser cristiana. Lo que se cuenta es que Santa Hilaria y sus criadas regresaron para recoger los restos de Santa Afra y darles cristiana sepultura, sobre la cual hicieron construir un oratorio y después fueron descubiertas orando en el lugar.

Ahora bien, hay que recordar que el Martiriólogo Romano está compuesto por más de 10.000 santos y beatos y que los días del año no alcanzan para recordarlos a todos, por lo que cada día el Santoral está confeccionado para recordar a varios santos y beatos, quienes pueden haber sido figuras prominentes de la Iglesia, tanto hombres como mujeres, o personas que en vida fueron muy piadosas y practicaron las principales virtudes cristianas, o que fueron víctimas del tormento y del martirio por profesar la fe en Jesús, por ello, el 12 de agosto también es una fecha en la que se recuerda y se celebran la vida y las obras de San Aniceto de Nicomedia, Santa Digna de Augsburgo, Santa Eunomia de Augsburgo, San Euplo de Catania, Santa Euprepia de Augsburgo, Santa Felicísima de Faleria, San Focio de Nicomedia, San Graciliano de Faleria, San Porcaro y compañeros, Beato Antonio Perulles Estívill y Beato Carlos Leisner.