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Candeli, el referente de las brasas y el producto en Ponzano

  • Candeli, uno de los pioneros en poner de moda la parrilla en Madrid, viste su carta de verano, con protagonistas como el tomate de Aranjuez, el bonito, las coquinas y los gazpachos de varios tipos.
  • Las ensaladas y parrilladas de verduras y las frituras de pescado, habituales de la carta, se posicionan, también, como excelentes platos para los días más calurosos.
  • La parrilla, de la que salen también las mejores carnes, mariscos y pescados frescos de lonja, es la protagonista de un local cuya bien surtida bodega funciona, además, como una vinoteca.

Candeli, uno de los templos del producto y la parrilla de la calle Ponzano, da la bienvenida al verano con platos más frescos, en los que el ingrediente de temporada es el protagonista, como el bonito, los tomates y nuestras sopas frías más famosas —gazpacho y ajoblanco— con un toque original. Por supuesto, sus brasas siguen a pleno rendimiento, y ofrecen a los  más sibaritas sus carnes selectas, los mejores pescados y mariscos de lonja –las coquinas son un imprescindible —, parrilladas de alma hortelana, frituras con perfección sureña y entrantes exquisitos. Todo ello regado con una estupenda selección de vinos y champagnes, y con un servicio a la altura de este restaurante, que dispone de una animada terraza para disfrutar del ambiente de la gastrocalle más famosa de España.

Candeli

Así, el bonito del norte, excelso pescado que se disfruta entre junio y septiembre, será uno de los invitados de honor a de la carta de verano de Candeli. Se suele servir a la brasa, aunque también tiene gran predicamento el tartar que elaboran con él, y su ventresca. Este año, también ofrecerán algún guiso con este túnido. Las coquinas, de Isla Cristina, son otro de los platos más populares cuando llega el calor. Se sirven de manera tradicional, marcadas con vino blanco y vino de Jerez, pero se las somete a un golpe de brasa posterior que sublima el sabor. Por supuesto, vuelven el ajoblanco con sardina ahumada y los gazpachos: además del clásico, en este restaurante suelen hacerlo también de sandía y de fresa cuando el mercurio sube más de la cuenta.

Platos que marcan la diferencia

En la carta habitual de Candeli encontramos, claro está, grandes platos de los que se puede disfrutar también en la canícula. En la sección de pica-pica, sobresalen sus croquetas, cuya receta va cambiando en función del mercado. Para abrir boca, nada mejor que su pulpo a la brasa con parmentier de boniato y salsa Candeli –hecha con soja, varios tipos de aceite, vinos y especias—, una selección de quesos o un poco de jamón ibérico de Julián Martín.

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Los amantes de las verduras, en esta época, no pueden perderse la ensalada de ventresca de atún con tomate –lo traen de Aranjuez—la ensaladilla rusa –enriquecida con el corte de este pescado y con mojama— ni la parrillada de verduras con salsa romesco. Hay que recordar que son muchos los guiños que se hacen en Candeli al recetario catalán. Esto se debe a que sus dueños, Alberto y Francisco Rivera, estuvieron varios años en Pedralbes, espacio del grupo Oter que fue un referente de esta cocina en Madrid.

Mar y monte a la brasa

Las frituras también resultan muy apetitosas en estos días de sol. Emulando a las mejores freidurías del sur, que sobresalen por la calidad del aceite y del rebozado, en Candeli bordan las rabas de potera con asadillo de pimientos, los taquitos de merluza con salsa tártara, los chanquetes con huevo y un original toque de sal de caviar y los buñuelitos de bacalao, regados con miel de caña. El mercado también guía su carta de pescados frescos, que se cocinan a la parrilla, también muy disfrutable en verano. Destaca el rape de tripa negra, el lomo y el cogote de merluza y el fino bacalao –su lomo alto es especialmente bueno—. Según mercado, irán apareciendo, como sugerencias, el atún –que les llega de Tarifa—, el rodaballo y algún pescado grande y especialmente sabroso.

Candeli

Los amantes de las carnes –uno de los puntos fuertes del local— tienen a su disposición unos magníficos cortes, que, gracias a las brasas y sarmientos con que alimentan su fuego, adquieren matices singulares. Además del lomo de vaca vieja madurada, no hay que perderse las chuletillas de lechal o la butifarra fresca con monchetas (alubias). El solomillo es otra de las especialidades y resulta delicioso al carbón. Si se prefiere su disfrute en crudo, es mandatario probar el steak tartar, elaborado a gusto del cliente.

Candeli

En el apartado dulce, sobresale su hojaldre de manzana, que elaboran al momento; la tarta de queso con confitura de frambuesa y helado de caramelo o la torrija con helado de galleta y crema de natilla. Se aconseja armonizar este capítulo dulce con algún vino de postre, como el moscatel Gran Feudo o Pago de Cirsus, el Pedro Ximénez Xixarrito o un Disznókó Tokaji Aszú 4 Puttonyos, de Hungría.

Copas en dos ambientes

Los propietarios, también sumilleres, siempre han concedido una gran importancia a su bodega. En este sentido, Candeli funciona como una vinoteca: se puede descorchar la botella para acompañar una cena o un almuerzo, pero también es posible adquirirlas para llevar, en cuyo caso, cada botella cuesta seis euros menos que en la carta. Estamos, en cualquier caso, ante una cava de unas 95 referencias, según el momento, con vinos tintos, blancos, rosados y espumosos de las principales denominaciones de origen de España, vinos de Jerez y de otras procedencias no tan habituales. Los hermanos Rivera también tienen algunos champagnes y vinos franceses.

Candeli

Candeli tiene dos ambientes que comparten carta: uno más desenfadado, con mesas altas y bajas, a la entrada, y un comedor interior, más formal. Los fines de semana, y por las tardes, es un espacio perfecto para tomar copas, ya que hay una buena selección de destilados. Ahora que hace bueno, su terraza, en una de las calles más animadas de la ciudad, es un sitio ideal para pasar el tiempo con amigos y familia.