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El concepto de consciencia obstétrica, explicado por la profesional Blanca Lainez

Durante los últimos años, se ha experimentado una nueva revolución del conocimiento en el campo de la medicina. El campo de la obstetricia es uno de ellos. Se trata de una disciplina que progresivamente ha ido evolucionando, desde la manera en la que se ejerce, hasta las soluciones que se aplican dentro de ella.

En este contexto ha nacido el concepto de consciencia obstétrica, el cual trabaja la profesional en partos y nacimientos, Blanca Lainez. Constituye un cambio en el paradigma de esta rama médica, donde el conocimiento, la experimentación y la práctica se unen en favor de la vida.

Consciencia obstétrica, una nueva manera de entender la obstetricia

Blanca Lainez cuenta con una larga experiencia como profesional de asistencia en partos y nacimientos. A lo largo de su trayectoria como comadrona, y también como madre, ha podido constatar que cuando se adquieren nuevos conocimientos y se integran a través de la experiencia en la práctica de la obstetricia, se logran crear nuevos patrones de valores y de sabiduría aplicada al nacimiento, según el contexto en el que se desenvuelve cada profesional.

Concretamente, la consciencia obstétrica, según Blanca Lainez: “Es un conjunto de información que asimila el conocimiento obstétrico, su comprensión y la manera de relacionarse con los procesos que engloba (embarazo, parto y nacimiento), tras la vivencia y experimentación en el ejercicio de su práctica. El principal objetivo es la evolución hacia la sabiduría y ponerla al servicio de la vida”. Sabiduría que aporte al mundo bienestar, salud, armonía, felicidad, disfrute y se ejerza desde el amor.

Un concepto que se basa en el acompañamiento y la preparación al parto consciente

El objetivo del acompañamiento desde esta nueva consciencia obstétrica es el de ayudar a la madre a vivir estos procesos desde la plenitud y bienestar. Pone el foco del cuidado en el más vulnerable, el bebé, con el objetivo de que esta nueva vida pueda tener las mejores condiciones de salud posibles para que pueda desarrollar todo su potencial en la vida.

Una de las formas prácticas de garantizar este objetivo es por medio de dos elementos fundamentales.

El primero de ellos consiste en el acompañamiento, en el cual el profesional se encarga de ofrecer no solo sus conocimientos y habilidades, sino también su apoyo cercano y compañía tanto a la madre como a su pareja durante el proceso de embarazo.

En segundo lugar, se encuentra la preparación al parto, ayudando a los padres con conocimientos a cuidar de que todo el proceso se dé sin complicaciones y de la manera más saludable y significativa posible para ellos. Se tienen en cuenta, aspectos no solo físicos, sino también emocionales, psicológicos, energéticos, sistémicos, relacionales y se incluye el ecosistema rodea a la mujer. Se respetan las creencias y deseos de la mujer de cómo quiere vivir la experiencia y se le ayuda a conseguirlo, integrando al padre en el proceso como un elemento imprescindible sin perder el foco del cuidado, el bebé.

En definitiva, la consciencia obstétrica constituye un nuevo paradigma, que plantea una nueva forma de entender y de aplicar la obstetricia, al integrar a su ámbito los nuevos conocimientos de otras disciplinas que han ido surgiendo y que transforman completamente esta disciplina y la manera de ejercerla, ofreciendo soluciones novedosas fundamentadas en el amor a las actuales situaciones que generan conflicto, desconfianza, separación y sufrimiento en el ámbito de la obstetricia, tanto en los profesionales que la ejercen, como en las mujeres a la que va dirigida. Estos nuevos conocimientos apoyan a no dejar la racionalidad para comprender otras dimensiones del conocimiento, como las psicológicas, emocionales, energéticas y espirituales y ayudar a evolucionar la consciencia actual obstétrica y llevarla a cocrear una disciplina obstétrica científica y humana, donde se recobre lo humano en el inicio de la vida y lo científico y racional se ponga al servicio de la vida, no invadiéndola ni controlándola, sino cuidándola, y que se ejerza desde el amor, libertad y respeto con el objetivo de favorecer la creación de un nuevo futuro más humano, con seres humanos capaces de humanizar la vida y cuidarla.