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¿Tienes bultos en el cuello? Descubre qué son y cómo se tratan los nódulos tiroideos

El 50% de los españoles padecerá nódulos tiroideos en algún momento de su vida, siendo más frecuentes a partir de la jubilación. Se trata de una afectación bastante frecuente en nuestro país y para la que cada vez más soluciones. Concretamente, los nódulos representan el crecimiento de parte de la glándula tiroidea, y estos a su vez pueden aumentar de tamaño y malignizar. La mayor parte son benignos. Una pequeña porción debe ser extirpada porque pueden dar lugar a cáncer o dificultar el día a día de los pacientes.

“Los nódulos tiroideos representan un crecimiento anómalo de parte de la glándula tiroidea. Pueden crecer y malignizarse. Es como los nódulos en la mama. No todos son cáncer de mama, pero hay nódulos malignos y benignos.  En el tiroides ocurre lo mismo, el 50% de la población lo padecen y hay que vigilarlos por su alta prevalencia y riesgo de malignización”, afirma Rida Nagib Raya, jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud Marbella.

El problema está, según prosigue este experto, en que muchas veces los nódulos no presentan síntomas, de forma que el paciente no sabe que los tiene porque no los nota, y suelen descubrirse por otros exámenes rutinarios de salud. No obstante, a veces los pacientes los perciben como bultos en el cuello al mirarse al espejo, o colocarse bien el cuello de una blusa.

Además, y según datos de la Asociación Americana de Tiroides, a los 60 años casi la mitad de las personas tiene un nódulo de tiroides que puede encontrarse por estudio de imágenes o bien por un examen físico.

¿POR QUÉ SE ORIGINAN LOS NÓDULOS TIROIDEOS?

A día de hoy se desconoce su causa, según subraya el endocrinólogo, a pesar de que sean tan comunes. Se cree que la deficiencia de yodo podría estar involucrada. Ahora bien, el 90% de los nódulos son benignos, aclara el especialista de Quirónsalud Marbella, quien apunta también a la tiroiditis de Hashimoto, la causa más común de hipotiroidismo, como otra posible fuente de aparición de estos nódulos.

Una vez exista la sospecha de nódulo tiroideo el doctor señala que el diagnóstico debe confirmarse mediante una prueba de imagen, una ecografía generalmente, en la que se determinarán las características del nódulo. Posteriormente, suele hacerse una biopsia donde comprobar la malignidad o no del mismo.

En el caso de que los nódulos sean benignos o muy pequeños para hacerles la biopsia este especialista en Endocrinología mantiene que deben ser supervisados periódicamente por el médico. También se puede iniciar una terapia con hormona tiroidea, o con yodo radiactivo, o bien proceder con una intervención quirúrgica, en caso de que el nódulo, aunque sea benigno, sea tan grande que se dificulta la deglución o la respiración del paciente.

INTERVENCIONES NO INVASIVAS Y BASADAS EN ULTRASONIDOS: HIFU

Los avances tecnológicos en el campo de los tratamientos de nódulos tiroideos nos permiten a día de hoy realizar un abordaje no invasivo.  Es el caso de la terapía de ultrasonidos HIFU, una intervención que no deja cicatriz, ni tampoco produce efectos secundarios adversos, a diferencia de los tratamientos convencionales (cirugía y radiofrecuencia), que “son muy invasivos y existe un porcentaje de riesgo de parálisis de cuerdas vocales, alteración de paratiroides o calcio, mala cicatrización”.

Rida Nagib Raya, jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud Marbella, explica que esta tecnología para alcanzar los nódulos tiroideos está basada en los ultrasonidos y, “por tanto es inocua”. Hasta ahora solo se podían alcanzar por la cirugía y dejando una cicatriz en el paciente, reconoce el experto.

“Ahora los alcanzamos por los ultrasonidos. Esta tecnología de última generación focaliza los haces de ultrasonidos en el punto que nosotros precisamos de forma milimétrica con el ordenador. Ahí se alcanzan unos 80-85 grados con lo que vaporizamos las células de ese nódulo. Al alcanzar esa temperatura evitamos que los nódulos sigan creciendo y logramos, además, que reduzcan su tamaño, sostiene el endocrinólogo.

¿Pero qué pacientes con nódulos tiroideos pueden beneficiarse de los ultrasonidos? El doctor Rida Nagib Raya apunta a aquellos que presentan nódulos tiroideos benignos que no paran de crecer; a quienes tengan nódulos que comprimen estructuras colindantes y pueden provocar problemas al tragar o dificultad para respirar; así como aquellos que tengan nódulos con riesgo de malignizar.