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Arte y coleccionismo son las cualidades del vino Tuccibel

Existen ciertos patrones y propiedades objetivas que permiten determinar con certeza si un vino es o no un producto de gran calidad. En este sentido, el equilibrio es una condición esencial.

Cuando las características de acidez, dulzor, taninos y alcohol se mantienen equilibradas, es posible lograr matices y una mayor complejidad. Otro rasgo fundamental es la persistencia, ya que el sabor debe mantenerse en la boca de quien toma el vino.

Ahora bien, no siempre resulta fácil acceder a botellas que cumplan con estas condiciones y, por lo tanto, sean consideradas como una obra de arte y coleccionismo. Una de las posibilidades disponibles en la actualidad para disponer de un producto con estas características es participar de las subastas personales de Tuccibel, marca que elabora vinos, champán y licores blancos de gran categoría y grandeza.

Tuccibel es una marca gourmet de Aranda del Duero

Los vinos de más alta gama integran un mercado exclusivo y acotado. El esfuerzo vale la pena porque, de este modo, es posible degustar néctares como el reserva de Ribera del Duero de Tuccibel, elaborado con uvas de viñedos datados de 1907 que se encuentran en el pueblo de Quemada, dentro de la provincia de Aranda del Duero.

En este caso, la recolección de la uva se lleva a cabo a mano y solo se escogen los racimos de mayor pureza. Esta forma de proceder aumenta la calidad del producto, pero ha limitado la producción a solo 54 unidades.

Además de este vino único que ha obtenido la medalla de oro en el concurso mundial de Bruselas 2014, Tuccibel espera una crianza más asequible para un público más amplio. En un futuro cercano, su catálogo de lujo se completará con un champán, un vodka y una ginebra.

Terreno, composición y prestigio, las tres cualidades que distinguen el vino

El vino de Tuccibel cumple holgadamente con todo lo necesario para conformar un buen vino. La propuesta que lleva adelante el empresario madrileño Adrián Martínez basa su producción en una tierra caliza con un cultivo orgánico, en el que están completamente ausentes los tratamientos químicos. Además, Tuccibel practica el reciclaje de residuos tóxicos y lleva adelante un consumo de agua optimizado.

El resultado es un vino con una composición que da cuenta de la tierra en que ha sido producido. De esta manera, se ha logrado crear un producto que permite una degustación prolongada en el paladar con el carácter necesario. Su prestigio está dado, entre otros motivos, por la ya mencionada medalla de oro recibida por el vino en Bruselas, durante el certamen más importante a nivel internacional. La única consigna de este concurso es distinguir los vinos que presenten una calidad irreprochable.

La propuesta de Tuccibel está dirigida a los amantes vinícolas que solo se conforman con lo mejor y desean conseguir botellas que sean una obra de arte y coleccionismo.