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El soporte de ATPERSON para la solicitud de contratos de formación para las empresas

En España, se destinan aproximadamente 14.000 millones de euros anuales a subvenciones, esto según ha constatado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). Dichos incentivos se presentan como un estímulo para que las empresas contraten capital humano y sean fuente de empleo.

Para conseguirlo, muchas compañías requieren apoyo para tramitar y formalizar subvenciones, por lo que acuden a empresas como ATPERSON. Esta se encarga de solicitar contratos de formación y aprendizaje, los cuales son los únicos en ser bonificados tras la oficialización del contrato.

El funcionamiento de las subvenciones por contratar trabajadores

El antiguo convenio de formación y aprendizaje, actualmente llamado contrato de alternancia, es aquel que permite ahorrar hasta el 100 % en seguros, estableciendo así contratos laborales sin pagar seguridad social. Esto se aplica a empresas cuya plantilla de empleados es menor o igual a 250 trabajadores. Asimismo, aquellas que cuentan con más de 250 asalariados, consiguen una reducción del 75 %.

Los contratos suelen tener una duración de entre 3 meses y 2 años, pero una vez que el trabajador pasa a ser indefinido, las empresas pueden llegar a recibir un mejor incentivo. Durante un lapso de 3 años, la compañía cobra 1.500 euros anuales por hombre y 1.800 euros por mujer. Estos son conocidos como contratos bonificados.

En el contrato de alternancia, el trabajador que no tiene experiencia recibe una formación y un certificado de profesionalidad. Esto es posible gracias al tutor laboral que la empresa le proporciona.

Método de obtención de subvenciones por trabajadores

Lo más aconsejable es contratar a empresas expertas como ATPERSON, la cual cuenta con profesionales especializados en la materia. Este tipo de compañías se encargan de hacer la solicitud de subvención dentro del plazo máximo de 1 mes a partir de la fecha en que se obtuvo el alta del trabajador en el sistema de seguros sociales.

Por otra parte, se debe estudiar la factibilidad de la solicitud. Para ello, es necesario verificar que la empresa interesada nunca ha sido condenada mediante sentencia firme a la pena de pérdida de obtener ayudas económicas, ni haber sido declarada insolvente, ni que haya incumplido con sus obligaciones tributarias.

Las empresas que mantengan en sus plantillas de contratación a víctimas de trata de personas, violencia de género, afectados por violencia doméstica, discapacidad, situación de exclusión social y terrorismo pueden optar por las ventajas de estas bonificaciones.

Gracias a las subvenciones por contratación de trabajadores, las empresas han encontrado una alternativa que les permite tener un equilibrio entre sus obligaciones financieras y el bienestar de los empleados.