No se sabe qué es lo que pasa por la mente de una persona condenada a muerte. Pero en Estados Unidos, se tiene la costumbre de servirles una última cena que pueden elegir. No van a poder elegir cómo morir, pero sí qué cenar por última vez. Y estas son algunas últimas cenas.
[nextpage title=""]

4Timothy McVeigh
Cuando alguien se prepara para su ejecución, es habitual que pidan alimentos, pero otros tantos, no quieren cenas demasiado pomposas. Además, suelen tener un presupuesto máximo, que ronda, dependiendo del Estado, de unos 40 dólares
Timothy McVeigh tenía 33 años de edad, cuando fue condenado a pena capital por 168 cargos de asesinato en el estado de Indiana. Finalmente, fue ejecutado con inyección letal en el 2001. Su última cena fue un kilo de helado de menta con trocitos de chocolate.
[nextpage title="Lewis Gilbert"]





