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Beatriz Domínguez apuesta por el trasplante renal para disminuir la mortalidad prematura

La directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez, ha reafirmado su apuesta por el trasplante renal como método para frenar la mortalidad prematura en la enfermedad renal crónica (ERC), según ha asegurado en la jornada ‘La Enfermedad Renal en España’, celebrada este lunes en el Congreso de los Diputados.

Domínguez ha participado en la primera mesa redonda ‘Una respuesta desde la Salud Pública’, que ha estado moderada por la presidenta de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), Patricia de Sequera, y en la que también ha participado la directora de Salud Pública, Calidad e Innovación, Pilar Aparicio.

La ERC ha aumentado en las últimas tres décadas y lo ha hecho en todos los segmentos de edad y los principales factores que han determinado el crecimiento de dicha patología es la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, según Beatriz Domínguez.

El 2,5 por ciento de los fallecimientos a nivel global se deben a la ERC y la directora ha pronosticado que en 2040, podría constituir la quinta causa de fallecimiento en el mundo. «Tenemos que actuar sobre los factores predominantes que determinan esta enfermedad y por supuesto, ralentizar su progresión hacia la enfermedad renal crónica avanzada», ha subrayado.

En este punto, ha señalado que el trasplante renal es la mejor manera de conseguirlo, ya que se ha demostrado en diversos estudios que todas las formas de esta intervención proporncionan mejores resultados en términos de supervivencia que la diálisis, al igual que en calidad de vida.

Al respecto, ha reflejado datos de España del registro de enfermos renales del 2020, en los que se observa que la COVID-19 se «cebó» con los pacientes renales, aún así «el trasplante renal se relacionó con una menor mortalidad en comparación con la diálisis peritoneal o en comparación con la hemodiálisis en todos los grupos de edad, incluso en personas de más de 65 o más de 75 años», ha precisado.

En relación al coste económico, el trasplante renal, en el primer año, tiene un coste similar a la hemodiálisis o a la diálisis pero a partir del primer año, su coste desciende, de tal forma que cinco años de tratamiento con trasplante renal supone un ahorro por paciente de aproximadamente 160.000 euros en comparación con la hemodialisis y 90.000 euros en comparación con la diálisis.

Por último, ha elogiado que los últimos datos del Observatorio Global de Donación y Trasplante, que indica que en España se ha alcanzado una tasa superior a 55 trasplantes renales por millón de habitantes. Una cifra que «supera con creces» lo logrado por la mayoría de los países del mundo.

«En el año 2020, en España hicimos el tres por ciento de los trasplantes renales efectuados en el mundo y el 16 por ciento de los realizados en la Unión Europea. Pese a que representamos el 0,6 por ciento de la población global y el nueve por ciento de la población comunitaria», ha detallado.

Así pues, Domínguez ha resaltado que el 55 por ciento de los pacientes con enfermedades renales cuentan con trasplante renal. En definitiva, la directora ha reafirmado que se debe mejorar el acceso al trasplante renal y sofisticar herramientas de evaluación de resultados post trasplante en un futuro.

«Necesitamos seguir optimizando el trasplante renal de donante fallecido. Tenemos muchos donantes, pero necesitamos seguir creciendo. Necesitamos además asegurar la buena utilización de los órganos disponibles y aquí necesitamos una estrategia I+D+I porque necesitamos nuevas técnicas de preservación y herramientas que sean capaces de predecir la viabilidad de los órganos», ha concluido.