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Cerca de 200 tractores recorren Valladolid en protesta por la situación del campo y reclaman ayudas

Cerca de 200 tractores han recorrido las calles de Valladolid en una protesta por la situación del campo ante la subida de los costes de producción, la sequía o los ataques de lobos, además de los problemas que generarán los planes hidrológicos en el regadío y han reclamado ayuda a las administraciones porque, han advertido, puede haber escasez de productos agroalimentarios.

La concentración convocada por Asaja, UPA y COAG, ha partido del Nuevo Estadio José Zorrilla, a las afueras de la ciudad, para dirigirse después al centro y expresar su situación para que la gente de la ciudad «lo entienda» y manifestar sus reivindicaciones, que pasan «por unos precios justos ¡ya!» y por «más respeto al medio rural», como se señalaba en una pancarta que han exhibido antes de iniciar la marcha.

Así, los tractores, acompañados por otros vehículos, han recorrido estas calles con banderas de España y carteles en los que expresaban su preocupación. «Nos arruinan y les da igual», señalaba uno de estos carteles, en el que se reivindicaba la defensa de la agricultura, la ganadería y la caza, al tiempo que pedía la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mientras que en otro se podía leer: «El campo se muere y tiene ¡¡¡asesinos!!!».

En este contexto, el presidente de Asaja Valladolid, Juan Ramón Alonso, ha advertido que dos años después de las últimas protestas vuelven a la calle porque los problemas que tenían entonces se han «incrementado al cien por cien», con los costes de producción incrementados como consecuencia de la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

«Estamos viendo unos problemas grandísimos que pueden desembocar en desabastecimiento de materias primas y como tal, de alimentos», ha advertido Alonso, quien ha puesto como ejemplo la subida en un 250 o 300 por cien de los fertilizantes, algo que hace su compra «inviable» para cualquier explotación de la zona. De igual manera, la energía eléctrica ha subido un 300 por cien o los piensos otro 100.

«Con esto es inviable mantener las explotaciones tanto agrícolas como ganaderas y no vale decir es que no se nos estamos quejando, es una realidad que está patente, que está ahí», ha asegurado el presidente de Asaja Valladolid, quien ha advertido de que o se pone alguna solución por parte de la Administración central con la colaboración de la autonómica o la agricultura que se conoce se «para» y la ganadería «desaparece», algo que quieren transmitir en las ciudades.

SECTOR «OLVIDADO»

Por su parte, el responsable de COAG, Alberto Duque, ha señalado que la manifestación en Valladolid es la «antesala» de la que se prepara el día 20 en Madrid para protestar ante la Administración central y poner de manifiesto su situación, sobre todo la crisis del sector ganadero, «el más olvidado» de la sociedad que tiene unas pérdidas «infinitas» y son «incapaces» de trasladar los incrementos de los costes al precio de sus productos.

«Esto está generando una catástrofe en la cual, no tardando, prácticamente desaparecerán todos los ganaderos de nuestra región», ha asegurado.

Duque ha criticado también las políticas medioambientales del Gobierno, sobre todo en el caso de la Confederación Hidrográfica del Duero, lo que se suma a la continua sequía y agrava la situación del regadío, sin dotación de agua suficiente como en la zona del Carrión.

Además, ha apuntado que la mayoría de agricultores no son propietarios de las tierras y tienen que seguir pagando la renta, lo que se agrava más aún cuando no se puede recurrir a productos tan rentables como el maíz o la remolacha.

En cuanto a la ganadería, ha destacado la situación que se vive especialmente en las zonas de montaña debido a la protección que se ha dado al lobo y a otras especie cinegéticas, por lo que ha reclamado que se trabaje «seriamente» que a los animales que causen daño se les pueda cazar.

El responsable de COAG ha reclamado que el Gobierno ponga en marcha las herramientas con las que cuenta para compensar las pérdidas del sector agrario con desgravaciones fiscales, la reducción de los módulos o en el IVA y los abonos, que permitiría un «desahogo» para las explotaciones como se ha hecho en otras ocasiones.

PRECIOS JUSTOS

Además, ha apuntado que la distribución es la que marca el precio de los productos, cuando debería hacerse «de abajo hacia arriba», donde primero se cuenten los costes de producción y luego cada uno de los eslabones de la cadena alimentaria.

De la misma forma, el presidente de UPA en la provincia, Manuel Jiménez, ha insistido en que los problemas del sector agrario han ido aumentando y uno de los principales son los precios «justos» porque considera que no puede existir esa diferencia entre lo que se paga al productor y el coste para el consumidor.

Así, aunque ha alabado la Ley de la Cadena Alimentaria, ha pedido que se le de un impulso importante con su desarrollo para que sea realmente efectiva.

Al igual que los responsables de Asaja y COAG, Jiménez ha sumado al incremento de precios el de la sequía y ha pedido a la Administración que empiece a planteárselo «seriamente» porque se prevé un año seco, «con graves consecuencias para agricultores, ganaderos y para todas estas explotaciones».

«Queremos pedir a la Administración que se lo tome en serio», ha insistido el responsable de UPA, quien ha criticado el plan hidrológico del Duero con el que no están de acuerdo.

Finalmente, ha advertido de la necesidad de evitar la despoblación, para lo que es necesario que en los pueblos haya políticas sociales, sanitarias y educativas.

«No puede ser que nuestros pueblos no tengan médico, no tengan servicios sociales, se estén cerrando escuelas», ha señalado el responsable de UPA, quien ha aseverado que supone el «abandono» de los pueblos y que la gente, ante esta situación, junto a la grave situación económica de crisis y la poca rentabilidad de explotaciones agrícolas y ganaderos se vean «obligados» a irse. «Eso no lo podemos permitir», ha añadido.

RECUERDO A UCRANIA

Los responsables de las organizaciones agrarias convocantes han tenido un recuerdo para el pueblo ucraniano, a cuyos ciudadanos Alonso ha calificado de «auténticos patriotas» con su resistencia al ataque de «una superpotencia de la Rusia comunista que les están machacando».

El responsable de Asaja ha incidido en que allí también hay agricultores y ganaderos que luchan por «mantenerse» y «sobrevivir» y ha expresado su solidaridad.

Por su parte, Alberto Duque también ha avisado de que cuando se habla de Ucrania también se habla de «cosas de comer» porque España importa el 70 por ciento del aceite de girasol de Ucrania, el 30 por ciento de maíz y también se compran «fertilizantes».

Además, ha avisado de que a nivel mundial los productos se podían almacenar pero en estos momentos, con la situación que hay y con falta de producción en una región europea, va a haber una repercusión en los precios y en la cesta de la compra.

Al igual que los demás responsables de organizaciones agrarias, Manuel Jiménez también ha manifestado su «apoyo y solidaridad» al pueblo ucraniano. «Esa maldita guerra y esa maldita invasión va a machacar a un pueblo y nos va a machacar a todos por las repercusiones económicas que va a tener para este sector en concreto», ha agregado.