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La importancia de la formación especializada para matronas en el contexto tecnológico

Para tener una aproximación precisa sobre las funciones de las matronas y su importancia durante el parto, es importante tomar como referencia su contexto. La vida de la mujer, su fisiología y sus peculiaridades dadas por la naturaleza, el proceso de maternidad, el fenómeno del embarazo o el desarrollo del parto. En realidad, estamos hablando de profesionales altamente cualificadas y formadas a través de cursos matrona para detectar posibles desviaciones o irregularidades y delegar en un ginecólogo en caso de que sea necesario para paliar o curar problemas de salud.

Detectar el momento en que el desarrollo de los acontecimientos se desvía de la normalidad pudiendo dar pie a patologías posteriores es especialmente importante, de ahí la importancia de la formación en centros especializados como Formación Alcalá. Durante los últimos años, los avances tecnológicos en el sector de la salud han generado un contexto mucho más cambiante en el que la actualización de los conocimientos es fundamental.

Hoy la matrona debe saber desenvolverse en un entorno técnico al mismo tiempo que cubre las necesidades más tradicionales. Se trata de un perfil bastante complejo más allá de lo que se tienda a pensar y requiere de profesionales que se actualicen constantemente y sean capaces de adaptarse a los nuevos avances.

Y es que, durante el periodo en que se extiende el proceso del parto, las matronas también actúan como observadoras. Analizan el fenómeno de dar a luz (y también el período de embarazo). Apoyándose en sus experiencias y conocimientos, también actúan como consejeras y acompañantes. Podríamos decir que la matrona adquiere la función de guía durante el complicado proceso de traer a un ser humano al mundo.

No obstante, sus actuaciones no se limitan al momento de dar a luz o durante los nueve meses de embarazo. En realidad también trabajan activamente durante la fase de posparto y se convierten en un apoyo psicoemocional importante para las madres. También a un nivel más práctico. Por ejemplo, durante la fase de pueperio la lactancia a menudo es un momento crítico. Es algo que requiere de cierto aprendizaje para integrar hábitos saludables de forma efectiva. En la actualidad, en un momento en el que los ingresos hospitalarios son cada vez más cortos, la orientación especializada adquiere especial importancia.

Pero, ¿podrían enumerarse sus funciones generales de una forma estructurada y clara? Aunque cada embarazo es un mundo y cada madre requiere de unos cuidados específicos, lo cierto es que existen algunas funciones generales que se extienden a la mayoría de los casos y que definen el perfil profesional de las matronas. Algunas de ellas son:

Guía: Resolución de dudas y orientación

El periodo de gestación genera una enorme cantidad de dudas, especialmente a las mamás primerizas. Los cambios que se producirán en el cuerpo, las posibles alteraciones que pueden producirse a nivel emocional, la prevención de riesgos para la madre y el feto… Lo cierto es que la matrona escucha este tipo de inquietudes y proporciona apoyo a la madre en prácticamente cualquier ámbito. Además, lleva a cabo controles específicos y de carácter más clínico (tomar la presión arterial, hacer un seguimiento del peso corporal, monitorizar la frecuencia cardíaca del bebé…). No obstante, en cierto modo, su principal función es la de escuchar, aconsejar y dar apoyo psicológico a la futura parturienta. Podríamos decir que se encarga de proporcionar humanidad en entornos médicos cada vez más mecanizados y, en ocasiones, fríos.

Generar confianza y actuar como nexo con otros profesionales médicos para hacer la comunicación más fluida

La matrona posee un perfil orientado a la colaboración. A través de sus conocimientos y su experiencia proporciona apoyo emocional (a un nivel más personal) a la futura madre pero, por otro lado, se mantiene en contacto con otros profesionales de corte más técnica. Aunque a menudo tienden a confundirse, la matrona y el obstetra, absorben funciones diferentes. En la consulta del obstetra no se tratan temas de carácter personal o emotivo, sino que se reducen conceptos médicos, científicos y técnicos. La matrona, por su parte, proporciona apoyo y asesoramiento a un nivel más humano y privado.