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La ganadería extensiva pide poner en valor la carne sostenible

La sostenibilidad y la viabilidad del negocio son los principales desafíos que enfrenta la ganadería extensiva en España, justo en un momento en el que se está cuestionando los diferentes modelos del sector ganadero.

«Sostener el propio negocio familiar y que siga siendo rentable, viable, con lo que ello conlleva: un beneficio recíproco para la naturaleza», ha explicado en declaraciones el ganadero profesional de ganadería extensiva, Ángel del Valle.

El sector encara dificultades como la subida de precios que va desde los carburantes al pienso y que contribuye a inflar los costes de producción que soportan estas explotaciones. «Hay un daño económico que las pequeñas y medianas empresas están llevando con dificultad», ha compartido del Valle.

Según ha indicado el ganadero existe un sistema de etiquetado de la carne que identifica los diferentes sistemas de producción. «Existen las granjas extensivas, las intensivas y las macrogranjas», ha compartido del Valle.

«Importantes son todas, es una cadena, porque hay compañeros que a lo mejor no van a poder rematar sus terneros y van a tener que apoyarse en otra producción intensiva», ha explicado.

En este punto, y a raíz de las polémicas declaraciones de Alberto Garzón, el ganadero ha manifestado que «si el ministro de Consumo quiere incentivar un tipo de producción» puede hacerlo interviniendo en los precios finales y en la Ley de Cadena Alimentaria, que es «imprescindible y fundamental para la existencia» de explotaciones extensivas. «Desde el mundo rural lo que se pide es respeto y diálogo», ha expresado del Valle, «a partir de ahí va a ser muy fácil llegar a acuerdos».

Del Valle ha señalado que el sector que la diferencia entre los precios de origen y los precios de venta al consumidor representa un perjuicio para explotaciones ganaderas como la suya que ha llevado al cierre a muchos pequeños empresarios y amenaza la viabilidad del sector. El ganadero ha indicado que existe un «distanciamiento importantísimo en la industria entre la distribución y los pequeños productores».

El ganadero tiene adscrita su explotación a una Indicación Geográfica Protegida (IGP), carne de la Sierra de Guadarrama, que reconoce que la carne de estas granjas proviene de animales que nacen viven y crían en libertad.

«El gran beneficio que eso conlleva es que las madres están 24 horas en el monte aprovechando los pastos», ha concluido del Valle, señalando «la repercusión que tiene de cara al verano es que con estos montes limpios evitamos los indeseados y malditos fuegos».