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Pequitos es el centro especializado en el diagnóstico diferencial de los retrasos madurativos y del neurodesarrollo

Un diagnóstico rápido de retrasos del desarrollo mejora los pronósticos de posibles trastornos del neurodesarrollo en niños y adolescentes. Estas patologías suelen manifestarse en edades tempranas y su aparición significa un riesgo serio para el desarrollo del cerebro del niño, ya que puede ocasionar incapacidades o daños en diferentes momentos.

El Centro de Estimulación Integral Asociación Pequitos es especialista en diagnosticar y ofrecer tratamientos en casos de retrasos del neurodesarrollo. Asegura que la recuperación de pérdidas o la mejora de las capacidades del niño con retrasos del desarrollo es posible a través de la neurorehabilitación, un conjunto de actividades que “modifica” el cerebro.

Un padecimiento que puede nacer durante el embarazo

Un retraso en el neurodesarrollo se distingue por un desarrollo anormal del cerebro. Esta irregularidad se puede producir durante el embarazo, en el periodo perinatal o durante la infancia y sus afectaciones varían según el momento en que se produzcan las anomalías.

Un retraso del desarrollo puede tener su origen en causas congénitas, como mutaciones genéticas o trastornos metabólicos. Cuando se hablan de causas prenatales, obedece a infecciones maternas o deficiencias nutricionales. Las causas perinatales son derivadas de complicaciones durante el parto, como la falta oxígeno. Si el padecimiento se produce en la infancia, puede hallar su causa en traumatismos craneoencefálicos, infecciones como meningitis o exposición a tóxicos ambientales después del parto.

Los síntomas habituales se detectan por un bajo rendimiento escolar, dificultades para seguir las normas, exceso de energía, deficiencias en el lenguaje, aislamiento en las relaciones sociales, dificultad para controlar emociones.

¿Qué tipos de trastornos puede producir un retraso del neurodesarrollo?

El trastorno de atención con hiperactividad (TDAH) es uno de los más conocidos. Este aparece en la infancia y se manifiesta por el exceso de energía y dificultades para mantener la atención, pudiendo provocar dislexia, disgrafía y dificultades para aprender matemáticas.

También existen trastornos de comunicación, que dan paso a la tartamudez y los trastornos de expresión, comprensión y fonológicos. Finalmente, están los trastornos del espectro autista (TEA), discapacidades que ocasionan, probablemente, problemas de socialización, comunicación y conducta.

¿Cómo proceder?

Pequitos combina fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, psicología y nutrición en su programa de neurorehabilitación para niños de 12 meses a 12 años de edad, a través de su método de estimulación integral. El tratamiento consiste en reorganizar las funciones neuronales para estimular la función perdida y el área cerebral que puede desarrollarla. La mejora o recuperación se logra a través de la vinculación de funciones sensitivo-motoras y aspectos cognitivos.

Pequitos garantiza que con su estimulación integral “trata, mejora y optimiza la alteración de las capacidades físicas, cognitivas, comunicativas, socioafectivas y conductuales” de los infantes tratados.