Urkullu exige autocrítica a quienes ampararon a ETA por la injusticia de su violencia

EL Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reclamado este miércoles, ante la cúpula judicial de Euskadi, una autocrítica sobre «lo radicalmente injusto» de la violencia a quienes integraron y ampararon a ETA. Además, ha pedido colaboración a jueces y fiscales en la gestión de las prisiones vascas, recientemente asumida por el Gobierno Vasco, y su objetivo de resocializar a los presos.

Urkullu ha participado en el acto con motivo de la Apertura Judicial 2021-22, celebrado en el Palacio de Justicia de Bilbao, donde ha estado acompañado por los consejeros de su Gobierno Josu Erkoreka, Beatriz Artolazabal e Idoia Mendia.

Durante su intervención, el Lehendakari se ha referido al aniversario hoy de una década del anuncio de cese de la actividad terrorista de ETA, que «trae a la memoria una diversidad de sensaciones». En primer lugar, ha aludido a «la tristeza inmensa por todo el dolor innecesario que ETA sembró durante décadas».

«Lo revivimos en el recuerdo a todas las víctimas de ETA. El recuerdo del sufrimiento de tantos profesionales de la justicia que tuvieron que trabajar en defensa de los derechos y libertades bajo la amenaza terrorista», ha recordado.

En este contexto, ha querido personificarlo en la figura del magistrado José Maria Lidón, de cuyo asesinato a manos de ETA se cumplirán veinte años el próximo 7 de noviembre.

«Construir la convivencia entre diferentes requiere que, quienesejercieron la violencia y las culturas políticas que han amparado eseejercicio, hagan una autocrítica ética, política y democrática», ha asegurado.

En su opinión, es necesaria «una autocrítica sobre lo radicalmente injusto que resulta tratar de imponer por la fuerza un proyecto político, vulnerar derechos y libertades básicas -entre ellos el primero, el derecho a la vida- y utilizar el recurso a la violencia con fines políticos».

«El reconocimiento social y moral de las víctimas, la construcción de una memoria crítica, el encuentro entre diferentes y la adecuación de la política penitenciaria no son solo cuestiones de un pasado sincerrar. Son y han de ser también elementos clave para afrontar elreto colectivo de la convivencia», ha enfatizado.

PRISIONES

Iñigo Urkullu también ha aludido al «traspaso tranquilo» que se está realizando de la gestión de las prisiones vascas, lo que «implica una nueva forma de colaboración con la justicia, a quien corresponde hacer ejecutar las sentencias penales».

A su juicio, esta transferencia «es una oportunidad para intentar mejorar la integración de las políticas públicas» en los centros penitenciarios de Euskadi. En este sentido, ha explicado que las políticas de salud, cultura, educación, bienestar social o empleo,»deben alcanzar a las personas reclusas, sin más limitaciones que lasque deriven de su condena».

Urkullu ha recordado que, entre la población penitenciaria existe «una mayor vulnerabilidad de origen en algunas de esas áreas», y trabajar en estas «carencias es abrir la puerta a una segunda oportunidad». «Es una forma de maximizar las posibilidades de que las personas condenadas puedan responsabilizarse de sus actos, comiencen apreparar su libertad y su inclusión social y laboral», ha añadido.

Para ello, ha recordado que el Parlamento Vasco acaba de crear por Ley la Agencia Vasca de Reinserción Social, Aukerak. «Nuestro objetivo es facilitar la formación y el trabajo de las personas internas, esto es, su reinserción laboral», ha subrayado.

Para el Lehendakari, se trata de «una forma de facilitar vías para reparar o mitigar el daño causado, atendiendo y preservando el interés de las víctimas, como sucede con los mecanismos de justicia restaurativa», que su Gobierno pretende impulsar.