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El hombre que mató a su pareja y se deshizo de su cuerpo en la basura reconoce los hechos

K.K., el hombre de 32 años y de nacionalidad mauritana acusado de acabar con la vida de su pareja para después deshacerse del cuerpo al arrojarlo a un contenedor de basura, ha reconocido este miércoles los hechos durante su declaración en el juicio con jurado que se sigue en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería.

Con un escueto «sí», el acusado ha dado por válidos todos los hechos descritos por la Fiscalía de Almería, que en su escrito narra cómo en la madrugada del 25 de septiembre de 2018 el hombre mantuvo una fuerte discusión con su pareja A.B. en el domicilio familiar de Las 200 Viviendas de Roquetas de Mar en la que ella le anunció su intención de abandonar la relación, de modo que el acusado «como último acto de venganza y control sobre ella» y de forma «sorpresiva», hizo uso de un cable para estrangularla y acabar con su vida.

Durante el acto de juicio, en el que únicamente se ha leído el escrito de acusación del Ministerio Público por acuerdo entre las partes, el acusado ha variado la versión que ha sostenido durante todo el proceso de instrucción en el que negó haber sido el autor material del crimen, de modo que esta vez sí se ha mostrado como el responsable de la muerte de su pareja.

Si bien la Fiscalía solicitaba inicialmente 23 años de prisión por un delito de asesinato, el reconocimiento explícito de los hechos podría suponer una variación sustancial de la petición de condena, con lo que el acusado se podría enfrentar finalmente a un delito de homicidio con una petición de cárcel de 13 años, según han apuntado fuentes judiciales.

Durante la sesión se ha avanzado con la declaración de la madre de la víctima, quien ha detallado a preguntas de la Fiscalía y la acusación particular que su hija le había comentado que tenía intención de dejar la relación con el acusado, pero que este la tenía «controlada».

Del mismo modo, ha apuntado que desde el momento de la desaparición de su hija tenía el «presentimiento» de que había ocurrido algo con su pareja, de modo que, según ha explicado, este le «mintió» al decirle que su hija se había ido a diferentes sitios de Almería o incluso a Francia.

La testigo ha aseverado que el acusado le dijo además que localizado a la joven en Murcia y que iba a ir a por ella. Ese mismo día –nueve jornadas después del crimen– el sospechoso fue detenido cuando intentaba huir a su país de origen a través de un vuelo a Marruecos que pretendía tomar en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Fue en la propia T4, tras alcanzar la zona de embarque, donde fue detenido por la Guardia Civil.

Los propios agentes que participaron en la operación ‘Dump’, que dio lugar al arresto del sospechoso, darán su versión de lo ocurrido en la sesión del próximo viernes. Su testimonio permitirá ilustrar al jurado sobre la secuencia de hechos y la investigación desarrollada desde que el cadáver de la mujer apareció en la planta de residuos de Gádor.

Según el relato policial, que no recoge la Fiscalía, el hombre se deshizo del cadáver tras el crimen, con lo que lo arrojó a un contenedor de basura tras haber transportado el cuerpo en su coche hasta una zona diseminada del Poniente almeriense, esto es, a unos 70 kilómetros del lugar en el que apareció la mujer tres días después cuando un camión de basura lo llevó hasta la planta de residuos.

El sospechoso ofreció a los investigadores distintas versiones orientadas a hacer creer que la mujer «se había ido de casa» y sobre su posible presencia en Murcia. Asimismo, el hombre habría negado que su pareja, con la que llevaba apenas dos meses de relación, ejerciera la prostitución aunque «era él mismo el que iba al local, la llevaba, la recogía y permanecía a veces en el mismo mientras que ella seguía trabajando».

El hombre, que ocultó a los agentes de la Guardia Civil el lugar de residencia donde se produjo el crimen, se deshizo también del vehículo que había empleado para transportar el cuerpo hasta un contenedor, de forma que lo habría vendido a un amigo suyo a fin de evitar que fuera objeto de exploración.

El detenido habría tratado de obtener un «salvoconducto» de la Embajada de Mauritania para permanecer en Marruecos, toda vez que se había hecho con un billete de avión como parte de su plan de huida. Por su parte, la víctima tenía cuatro hijos de 7, 8, 11 y 14 años de otra relación en la fecha de los hechos, actualmente a cargo de la abuela materna.

El teléfono 016 es el número de información y asesoramiento jurídico para las víctimas de violencia machista y su entorno. Funciona las 24 horas, es gratuito y no deja rastro en la factura telefónica aunque puede quedar registrado en ciertos terminales. El servicio 016 ha incorporado un servicio permanente de WhatsApp al número 600000016 y el correo electrónico [email protected]