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Zest Almagro, el nuevo oasis de la comida saludable de la capital

  • El exitoso proyecto estrena una nueva sede donde disfrutar de pizzas, hamburguesas o croquetas de una forma saludable, divertida y, lo mejor de todo, sin remordimientos.
  • Zest Almagro es el nuevo local de moda donde se combina un estilo de vida saludable al tiempo que se disfruta de una cocina repleta de grandes éxitos populares reinventados.

Desde su apertura en 2019, Zest se ha convertido en un punto de encuentro para los que les gusta cuidarse también fuera de casa, y sin necesidad de privarse de nada. Un proyecto de referencia gracias a su propuesta gastronómica saludable, altamente sabrosa y divertida, basada en recetas versionadas de platos que tradicionalmente conllevan un alto aporte calórico e ingredientes poco saludables, como croquetas, hamburguesas, pizzas o postres. Con la llegada del nuevo curso, ha llegado el momento de dar la bienvenida a su segunda sede: Zest Almagro, que desde su ubicación privilegiada en la calle Fernando el Santo ofrece tres espacios diferenciados en los que disfrutar de sabores intensos y platos deliciosos, pero además poder hacerlo de una forma saludable, tanto física como mentalmente.

Madrid
Zest Almagro

Zest Almagro es un lugar que sorprende por el sabor intenso de cada uno de sus platos, por sus texturas, por la similitud con las recetas originales en las que se inspira y por no acabar con sensación de pesadez tras una comanda en la que no nos debemos privar de nada. Además, sorprende por su comparativa calórica, que se entrega en mesa tras la comida mostrando las calorías de la versión Zest enfrentadas a las de la versión tradicional.

 Una carta diseñada para fomentar el placer sin culpa

El equipo de Zest Almagro ha querido ir un paso más allá, demostrando que comer sano no tiene por qué ser aburrido ni limitarse a una combinación de ensalada con proteína y toppings. Así, en su carta encontramos entrantes clásicos como las patatas muy bravas con salsa brava casera y alioli de berenjena, las croquetas de jamón y trufa con una bechamel ligera reinventada y sin freír, o la tempura de langostinos tigre fritos en aire cubiertos en mayonesa japonesa sobre una cama de alga wakame.

Zest Almagro
Pizza Caprichosa

Como platos principales, Zest destaca la sección de pasta baja en calorías, que se ofrece con salsa de champiñones y trufa, carbonara, o acompañada de tomate, berenjena y queso feta. Pero hay muchas más tentaciones, ya que por ejemplo los amantes de las hamburguesas también cuentan con deliciosas burgers de menor aporte calórico al estar elaboradas con un 50% de entrecot desgrasado y un 50% de berenjena asada. Entre ellas, destacan La Cerdita, con crema de no-bacon, cebolla deshidratada, salsa de mostaza y miel y canóningo, o La Pollita, con pollo rebozado en corn flakes, topping de queso suizo, cebolla roja, pepinillos y mayo chipotle. Aunque si hay algo que llama especialmente la atención en Zest son sus pizzas, cuya base está elaborada con calabacín. En esta sección, podemos disfrutar de creaciones como la Veggie, con cebolla caramelizada, queso de cabra, tomate seco y canónicos, o la Trufada.

También en los postres

Para hacer las delicias de los más golosos y calmar esos antojos, Zest propone una suculenta carta de postres en su versión más saludable, donde la estrella es la tarta de queso y calabaza al horno con crumble casero de galleta, o la tarta chocolatísima, con harina de almendra y chocolate negro.

Zest
Tarta de queso fresca

Para disfrutar de la experiencia completa que ofrece Zest, las bebidas también están diseñadas para disfrutar sin remordimientos. En su oferta líquida podemos encontrar desde coctelería a base de fruta natural sin siropes, jarabes ni azúcares añadidos, kombuchas de distintos sabores, o vinos bajos en calorías y azúcares como los de PURE The Winery.

Jacobo Benítez o cómo reinventar platos con gran facilidad

Detrás de la propuesta gastronómica de Zest se encuentra el chef Jacobo Benítez, quien, tras mucha investigación, fue abriendo su mente y descubriendo que cualquier cosa era reinventable. De esta manera, Benítez fue identificando aquellos alimentos saludables que, combinados, reproducían texturas y sabores similares a las recetas tradicionales, hasta lograr la carta actual de Zest.

Zest
Patatas muy bravas

Para cada nuevo placer sin culpa, en Zest se plantean ingredientes con los que sustituir a los tradicionales y técnicas de cocina alternativas. Por ejemplo, para conseguir una versión más saludable de las recetas con pasta utilizan el Konjac, tubérculo originario de Asia cuya raíz es casi 100% fibra, un alimento por tanto altamente digestivo a la par que saciante. En el caso de los fritos, se reducen las calorías gracias a la freidora de aire. Y lo mismo ocurre con los postres de Zest, donde encontramos una versión mucho más saludable al sustituir el azúcar por fruta, o en algunos casos por eritritol, un edulcorante de origen natural.

Zest Almagro, un espacio con carácter propio

El local, situado en Fernando el Santo 4, se divide en tres zonas. El motivo de la diferenciación de espacios, que en su conjunto lanzan un único mensaje, es aludir a las múltiples facetas de la personalidad de una mujer empoderada.

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Zest Almagro

Desde la fuerza del hierro forjado y las líneas rectas que encontramos en la zona de barra –con una amplísima superficie de mármol gris y mesas altas–, hasta la suavidad y paz del jardín de la entrada en el que se combinan toques industriales con otros más naturales, pasando por el atrevimiento y despreocupación de quien sale de un camerino pisando fuerte (un reservado para 10 personas). Todo ello sin olvidar la agradable terraza frente a la fachada, un espacio tranquilo con vegetación y pequeñas luces donde disfrutar del placer sin culpa al aire libre.