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Vivir la experiencia completa del Alcázar de Córdoba

El Alcázar de los Reyes Cristianos es un espectáculo para la vista

Es uno de los monumentos más visitados de la ciudad, y es que razones le sobran a este Alcázar de los Reyes Cristianos que alberga además restos arqueológicos y de distintas épocas. Es un edificio que se vuelve más interesante aún cuando se conoce el sentido de cada uno de sus elementos. Y para ello lo mejor es realizar una visita guiada.

Para empezar conviene hacerse con tiempo con entradas Alcázar de Córdoba para poder organizar la visita en el día que mejor nos convenga. Una buena idea es reservar previamente esas entradas en la web de cordobatickets, ya que el monumento tiene aforo limitado y aquí nos garantizamos tener nuestra entrada reservada con acceso preferente y con guía oficial, saltándonos las largas colas y con una buena relación entre calidad y precio. Un consejo: lo mejor es reservar la visita y asegurarnos la entrada, y si posteriormente tenemos un contratiempo la cancelación es gratuita hasta 24 horas antes sin coste.

Un edificio que es Patrimonio de la Humanidad como el Alcázar de Córdoba puede visitarse con guía turístico en un recorrido de aproximadamente una hora de explicaciones. Vale la pena quedarse a deleitarse un poco más imaginando la cantidad de historias que ha albergado un edificio que fue erigido por Alfonso XI El Justiciero, quien seguramente no imaginó el nivel del alcance al que llegaría con el paso del tiempo este lugar, haciendo de paso un favor a la economía cordobesa ya que atrae a miles de visitantes cada año.

Historias con mucho atractivo y otras más duras como las que tuvieron lugar en la época en la que se cedió el Alcázar a la Inquisición para realizar aquí sus ajusticiamientos.

Derecho a conocer nuestro pasado

16 siglos de historia nada menos tiene el Alcázar de los Reyes Cristianos (como es su denominación completa ya que fue la residencia de los Reyes Católicos durante 8 años), que tiene su orígen en lo que era una fortificación del siglo V que servía para proteger el puerto fluvial romano de cuando se podía navegar por el río Guadalquivir, y desde la cual comenzó su expansión. Hoy en día se nos presenta como fortaleza y palacio al mismo tiempo.

Sus orígenes árabes conviven con restos romanos, visigodos (como un resumen de la evolución arquitectónica de Córdoba) y con cuatro torres, cada una con una historia más interesante. Y el conjunto de los jardines supone uno de los escenarios más codiciados en una visita a Córdoba como rincón para retratarse y poder compartir unas buenas fotografías.

Arquitectura histórica y lugares con mucho encanto

La capital cordobesa está plagada de lugares con historia pero éste en concreto transmite sensaciones especiales y deja postales increíbles para tener unas maravillosas fotos para el recuerdo. Como punto extra hay que añadir que el Alcázar, lejos de estar en un lugar apartado, tiene una ubicación muy céntrica que permite coordinar esta visita con la de otros puntos de interés de la ciudad, y además disfrutar en los alrededores de la gastronomía o el ocio de la ciudad. Y es que Córdoba además de mucha historia, cuenta con numerosos bares que hacen la visita más atractiva aún.

Esta parte de la ciudad, bañada por el río Guadalquivir, seduce a todo el que la visita. Córdoba en sí supone desde un punto de vista cultural un viaje en el tiempo que al estar tan solicitado, conviene organizarlo bien y ponerse en manos de profesionales para disfrutar al completo de la oportunidad de esta experiencia.