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Científicos probarán fármacos cardiovasculares con un chip que reproduzca el flujo de los vasos sanguíneos

Científicos de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) desarrollarán un ensayo farmacológico automatizado que permita probar los efectos de los fármacos para enfermedades cardiovasculares en condiciones lo más realistas posibles.

Para ello, bajo la dirección del profesor de la Facultad de Farmacia Ezequiel Álvarez, el equipo diseñará y fabricará una tecnología de vaso sanguíneo en un chip que reproduzca el flujo de los vasos sanguíneos humanos, para después analizar su respuesta a una serie de fármacos conocidos.

Esta investigación, conforme ha señalado la USC en un comunicado, es uno de los 17 nuevos proyectos biomédicos de gran impacto social, de los 97 presentados, que acaba de seleccionar la Fundación La Caixa en su convocatoria Caixaresearch Validate 2021.

La iniciativa parte de una colaboración entre tres equipos de la USC con distintas especialidades. Así, más allá del grupo de investigación en el que participa Ezequiel Álvarez y que aporta la visión biológica y farmacológica en el ámbito cardiovascular, también forman parte en la investigación el grupo Photonics4Life –coordinado por la profesora Maite Flores–, experto en técnicas de microfabricación láser; y el grupo de Física no lineal –dirigido por Alberto Pérez Muñizuri–, centrado en fluídica y simulaciones numéricas de flujo.

«Entre todos queremos desarrollar un modelo multi-chip fluídico para el análisis de los efectos cardiovasculares de fármacos o nuevas moléculas, en un entorno 3D controlado, que mimetice la fiosología de los vasos sanguíneos», explica el profesor Álvarez.

La USC recuerda que solo el 60% de los fármacos que superan los estudios preclínicos consiguen finalizar con éxito los ensayos clínicos de fase 1. Eso sugiere que los ensayos preclínicos, como los cultivos celulares en 2D y los modelos animales, pueden ser insuficientes para predecir la respuesta y la toxicidad de los fármacos humanos.

Así, indica que el desarrollo de la tecnología de órgano en un chip, que permite el cultivo de células humanas de uno o varios órganos en condiciones fisiológicas, facilita que los investigadoras puedan llevar a cabo estudios con un alto grado de control y reproducibilidad, que reflejen de forma precisa el funcionamiento interno de los seres humanos.

Con todo, a día de hoy, esta tecnología no se ha desarrollado lo suficiente en su aplicación al descubrimiento y cribado automatizados de fármacos, un paso crucial en el desarrollo farmacológico.