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Fernando Aramburu presenta en Barcelona ‘Los vencejos’

El escritor Fernando Aramburu ha avisado este lunes de que su nueva novela ‘Los vencejos’ (Tusquets), la primera tras ‘Patria’ y también publicada en catalán bajo el título ‘Els falciots’ (Columna), «pone un espejo» ante el lector.

«Lo que se ve en ese espejo lo lleva cada lector. Si una persona lee un libro que trata una cuestión seria, dolorosa, que esa persona ha vivido en su entorno, es probable que le cause desazón», ha advertido en una rueda de prensa en Barcelona, en referencia a la trama de la novela, en la que un profesor de secundaria decide suicidarse y fija una fecha para tal fin.

Aramburu ha destacado que esa visita a territorios sensibles ya le ocurrió con su última novela, cuando víctimas del terrorismo le reconocieron que no podían leerla porque les removía mucho por dentro y les traía recuerdos –‘Patria’ seguía la historia de dos familias en el contexto del terrorismo de ETA–.

«No puedo tutelar a los lectores», ha enfatizado el escritor vasco, si bien ha asegurado que el suicidio de Toni, el protagonista, es únicamente una presencia inicial en la trama y que marca el devenir de sus días.

«Presento a un personaje claramente repulsivo, que a lo largo de la novela va adoptando otras conductas, cambiando de pensamientos y volviéndose más tierno», ha resumido.

En este sentido, la novela está estructurada como el diario que escribe, noche a noche, el protagonista, a modo de «cuenta atrás» en la que el lector se convierte en cómplice de su determinación –en sus palabras–.

Igual que la idea del suicidio supone el punto de partida pero el tono varía a lo largo de las 700 páginas del volumen –hasta el punto de que el libro se convierte en un «canto a la vida», según el editor Juan Cerezo–, la novela, a priori un diario personal, también va introduciendo otros personajes, como el amigo de Toni, Patachula, su perra Pepa o su hijo Nikita.

También habita la novela una muñeca hinchable de gran realismo, que no sirve únicamente como juguete sexual a Toni, sino que tiene conversaciones con ella y «le sirve para combatir la soledad».

LOS «LASTRES» DE LA EDUCACIÓN FRANQUISTA

Toni, en palabras de su creador, es un hombre «lastrado por el tipo de educación que recibió en el último tramo del franquismo», algo en lo que coincide con el propio Aramburu, que fue a un colegio segregado y forma parte de una generación que, ha asegurado, llegó a la universidad sin preparación para la educación sentimental.

Además, el protagonista se siente «estafado por haber invertido tiempo, fuerza, dedicación e incluso amor para obtener un resultado que no ve satisfactorio. Esto le puede suceder a cualquiera, al margen de sus relaciones personales o sociales», ha explicado el escritor.

Toni «no es machista, sino todo lo contrario, es más bien sumiso respecto a la mujer», ha puntualizado Aramburu, que ha explicado que el matrimonio fallido con Amalia, una periodista de más éxito que él, es un elemento importante del texto.

LA VIDA TRAS ‘PATRIA’

El escritor ha enfatizado que, tras los 1,2 millones de ejemplares vendidos en castellano con su anterior novela y la subsiguiente adaptación de la serie en HBO, no quería «escribir ‘Patria’ dos», sino que le apetecía aventurarse en otros mundos humanos –en sus palabras–.

«Estuve cinco años sin publicar novela, viendo que me había convertido en el autor de ‘Patria’, cosa que me ha liberado de ser el autor vasco afincado en Alemania, cosa que era hasta la publicación de ‘Patria'», ha ironizado.