Quantcast

El exministro Arias Salgado llama «hijo de puta» a Rutte

El exministro Rafael Arias Salgado ha saludado que el primer ministro de Holanda, Mark Rutte, vaya a vigilar de cerca los fondos europeos que va a recibir España y lo ha llegado a calificar de «hijo de puta». En su intervención, el presidente del PP, Pablo Casado, ha dado la «razón» a los países que, como Holanda, exigen reformas al Ejecutivo español liderado por Pedro Sánchez.

Casado ha moderado una mesa en el marco de la jornada ‘Concordia, Constitución y Patriotismo’ organizada en Ávila por la Fundación Concordia y Libertad, en la que han participado los exministros de la UCD Ignacio Camuñas y Arias Salgado. Previamente, ha tomado la palabra el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

Arias Salgado, que luego fue también ministro de Fomento con José María Aznar, se ha referido a la información del diario ‘El Mundo’ acerca de que Holanda pide supeditar los fondos a que España cumpla las reformas y que seguirá de «cerca» cómo cumple Pedro Sánchez el Plan de Recuperación prometido a Bruselas.

EL EXMINISTRO CAMUÑAS: «¡GRACIAS A DIOS, BENDITO RUTTE!»

«Hoy he leído en el periódico que Rutte, el holandés, que es un hijo de puta, pero que va a vigilar estrechamente la concesión y la aplicación de los fondos europeos a España», ha proclamado, provocando risas entre los asistentes. El exministro Camuñas ha asentido ante esa afirmación asegurando: «¡Gracias a Dios, bendito Rutte!».

Después, Casado ha afirmado que concordia es «usar bien los fondos europeos». «Utilizarlos para los españoles y en lo que la Comisión Europea nos pide. No porque los frugales como Holanda, y Austria y los países nórdicos digan con toda razón: ‘yo estoy poniendo recursos para la solidaridad en España y ellos indexan las pensiones, el sueldo de los funcionarios, el Salario Mínimo o la renta mínima de inserción a la inflación, con un con un 3% este año», ha proclamado.

En este sentido, el presidente del PP ha indicado que «es normal» que eso lo digan países como Holanda y ha recalcado que hay que «ir a unas reformas estructurales que permitan hacer un crecimiento económico y crear empleo para financiar el Estado del bienestar».

En este punto, el jefe de la oposición ha recordado que el PP propuso a Sánchez crear una autoridad independiente para gestionar esos fondos europeos que va a recibir Bruselas «fuera del clientelismo».

«¿Por qué el presidente de Castilla y León no sabe nada del PERTE sobre el vehículo eléctrico siendo la comunidad autónoma que más vehículos fabrica de España? ¿Es normal?», se ha preguntado Casado, para afear al Gobierno que no haya control parlamentario ni diálogo con la oposición y los presidentes autonómicos sobre esos fondos.

ARIAS SALGADO HABLA DE UN «CAMBIO DE RÉGIMEN»

Arias Salgado ha deseado a Casado que gane las elecciones por mayoría absoluta pero ha pronosticado las dificultades con las que se va a encontrar a partir de ese momento, ya que, según ha dicho, «no van a aceptar» la victoria del Partido Popular.

«Te van a organizar todo tipo de trifulcas», ha dicho, para añadir que él quería que Casado estuviera «prevenido porque hombre prevenido vale por dos». Según ha insistido, la situación será complicada aunque España disponga de esos fondos europeos.

Además, Arias Salgado ha asegurado que hay «un proceso de cambio de régimen» y ha añadido que el «bloque de la izquierda» está «poniendo en cuestión» el régimen que nació con la Transición y la Constitución de 1978. «La situación es muy delicada», ha dicho, para avisar que Sánchez para mantenerse en Moncloa tiene que hacer «concesiones» que «atentan a la unidad del Estado y la unidad constitucional».

CAMUÑAS PIDE MÁS DIÁLOGO Y BAJAR «EL DIAPASÓN» EN EL CONGRESO

Por su parte, Camuñas ha abierto su intervención asegurando que Casado «puede y va a ser el próximo presidente del Gobierno» y ha aventurado también que se encontrará con una etapa de «extraordinaria dificultad».

Tras aludir a la Transición y cómo se fraguó la Constitución, ha señalado que los que eran «amigos, a pesar de ser adversarios políticos o ideológicos». «Yo me acuerdo de la cantidad de cigarrillos que le he pedido a Santiago Carrillo en los descansos», ha aseverado.

En este punto, el exministro ha pedido a Casado «hacer un esfuerzo» por recuperar ese tipo de relaciones. «Hay que acabar con lo de los enemigos y pasar a considerarnos adversarios. Somos todos adversarios políticos unos de otros, pero nadie debe sentirse enemigo el uno del otro. Eso posibilita la convivencia y el país lo desea y lo reclama», ha defendido.

Camuñas ha admitido que es «difícil» porque cuando uno está en las Cortes «se calienta» pero ha dicho que sería «necesario bajar el diapasón», con menos «palabras gruesas» que «se cruzan frecuentemente» en el Parlamento y que «desagradan» a los ciudadanos.

El exministro ha recalcado que se trata de estar abierto al diálogo pero «desde una firmeza absoluta» en las convicciones que uno defiende. Según ha agregado, Adolfo Suárez fue un «ejemplo de eso» porque «siempre estuvo abierto a la reconciliación y al diálogo». «Eso es algo que hay que recuperar urgentemente», ha finalizado.