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Miles de personas se movilizan en Pontevedra por la continuidad de Ence

Miles de personas, entre trabajadores de Ence y sus familias, así como empleados de empresas auxiliares y del sector forestal, se han manifestado e Pontevedra en la tarde de este viernes para exigir que ‘Ence se queda en Lourizán’.

La protesta ha transcurrido durante más de una hora desde las 20,00 de la tarde, encabezada por una pancarta de CC.OO. con el lema ‘Ence en Pontevedra máis aló de 2073’. Le seguían otras con consignas del sindicato, como ‘PSOE entérate, sen emprego industrial non hai futuro digno’ y ‘Non á represión de Lores contra los traballadores de Ence’.

También han acudido trabajadores de la Sociedad para el Empleo Forestal (Seforcel) con una pancarta con el lema ‘Polo futuro forestal de Galicia’. Los participantes han hecho empleo de bombas y vengalas para hacerse notar por la Boa Vila.

Tras la sentencia de la Audiencia Nacional que anula la prórroga concedida a la empresa en 2016, la presidenta del comité en las oficinas, Ana Cedeira, ha advertido que «Ence está en pie de guerra» y que el personal de la pastera seguirá movilizándose en Pontevedra, Galicia y Madrid.

Cedeira ha acusado al alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lorez, y a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, de ser los «auténticos responsables del terremoto laboral e industrial» que conllevaría el cierre de la fábrica, que «no tiene ubicación alternativa», ha asegurado.

«NADA DE ACUERDO» CON LA SENTENCIA

En esta línea, Cedeira ha explicado que no están «nada de acuerdo» con la sentencia de la Audiencia Nacional y su planteamiento de contar con una localización distinta a la actual fuera de los terrenos en el dominio público marítimo-terrestre, «como si fuese posible colocarle ruedas a las instalaciones y trasladarlas», ha ironizado.

Para la presidenta del comité, se trata de «una pequeña batalla» que han perdido y ha afirmado recurrirán al Tribunal Supremo y a Bruselas «a que le saquen los colores por tanta manipulación», ha señalado sobre el alcalde y la ministra, a los que ha avisado que son los trabajadores quienes deciden «si siguen en el poder o no».

Cedeira ha recordado que están ante un «camino muy largo y muy duro» frente a «un equipo contrario fuerte y con muchos aliados», entre el BNG, el PSOE y el Gobierno central. Por ello, ha lamentado que «más de 5.000 familias ven gravemente amenazado su sustento» en una comarca en la que Ence es «su principal industria».

RUEDA: «NO ES UN BUEN DÍA PARA PONTEVEDRA»

Entre los asistentes a la manifestación, han estado el vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, el delegado del Gobierno gallego en Pontevedra, Luis López, el portavoz municipal del PP, Rafa Domínguez, y varios ediles del grupo municipal popular.

Por su parte, Rueda ha afirmado que «no es un buen día para Pontevedra» y que no podía «entender cómo hay quien se alegra de esto». El vicepresidente de la Xunta ha justificado su asistencia en el apoyo del Gobierno gallego y del PP a lo que «siempre» han apoyado, en referencia a los puestos de trabajo.

El también líder del PP provincial ha acusado al Ejecutivo del Estado y al gobierno local de «estar detrás» de este resultado y ha atribuido a una «estrategia premeditada» que se desentiendan tras conseguir su objetivo: «Echar a Ence de aquí».

El vicepresidente de la Xunta ha coincidido con la dirección de Ence en que «no había traslado alternativa» a la fábrica, por lo que ha reclamado que «no se le traslade esa responsabilidad a la Xunta» por parte de aquellos que «provocan esta situación» con un recurso que ha calificado de «inconsciencia».

PÉRDIDA DE EMPLEO «EN TODO EL SECTOR»

Además, por parte de la dirección de la pastera en Lourizán, ha estado su director, Antonio Casal, con diversos directivos de producción, medio ambiente, ordenación forestal y compras. También ha habido representación empresarial como Víctor Nogueira, responsable del Grupo Novar, afincado en el puerto de Marín.

En este sentido, Nogueira ha advertido que con el posible cierre de Ence «se abandonaría la industria en Pontevedra y esto supondría una pérdida de empleo no solo entre los trabajadores de Ence sino en todo el sector industrial y comercial de la provincia».

Nogueira ha afirmado tener «la completa seguridad» de que comercio, servicios, bares y restauración, «todo el mundo», se verá afectado. El desmantelamiento de la fábrica acarrearía, a su juicio, «atraer y fomentar la pobreza».