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jueves, 28 octubre 2021 14:34

España: sin final, con destellos y con un buen equipo para el futuro

Luis Enrique habló en rueda de prensa que la selección de España era la que mejor había jugado en toda la Eurocopa 2020, una exageración a toda regla; porque como tal como se ha demostrado en varias oportunidades, tener la posesión y mover la pelota no quiere decir que se traduzca en dominio, ocasiones y, por supuesto, goles. Sin embargo, paradojicamente el combinado español jugó su mejor partido, pero el mejor de verdad no los que se inventó Luis Enrique, contra la selección que realmente estaba desarrollando el mejor fútbol de todo el torneo: Italia. El conjunto italiano llegó con una propuesta fresca de toque, presión, juego en ataque y mucha verticalidad; todo lo contrario a lo que siempre se espera de la azzurra, pero en el partido que debía mostrar ese progreso cambió a otro estilo, uno de esperar, tocar de forma precisa y correr, que funcionó.

Como el deporte más hermoso del planeta, el fútbol está lleno de ironía y por supuesto en el mejor partido de España, en el que de verdad se lució, acabó perdiendo. Para más inri lo hizo en una tanda de penales de infarto, en la que fallaron dos de las estrellas del partido: Dani Olmo, que hizo de todo en el duelo al volverse una máquina de generar ocasiones y ataque, de volverse indescifrable para los italianos y de entender el juego mejor que nadie, salvo Pedri tal vez, en la cancha; y Álvaro Morata, que entró desde el banco para revolucionar todo en la segunda parte, entendió su rol de forma ideal, generó juego y marcó el empate. Sin embargo, vale destacar que a todo ese buen juego, jerarquía y control no se pudo unir un hecho concreto, que no es otro que el gol.

Un equipo endeble en las áreas

Chiesa no perdonó el regalo de la defensa española

En este encuentro España fue mucho mejor que Italia, pero no por ese control insulso de los otros partidos, en esta ocasión incluso no tuvo tantas ocasiones claras como en anteriores encuentros; sin embargo, la sensación de que podía causar daño, de que estaba jugando con sentido de ataque y de que podía hacer marcar en cualquier momento si de verdad se lo proponía, realmente estuvieron presentes. No obstante, todo ese buen control no se pudo traducir en goles y es precisamente allí en donde Luis Enrique tiene que trabajar; porque de entrar esa ocasión del cabezazo de Oyarzabal, la del mismo jugador de la Real Sociedad que la mando por la nubes o un chute similar de Busquets que si pasó cerca, las cosas hubiesen acabado de forma muy distintas para una selección que si jugó mucho más que el rival para llevarse la gloria.

Pese a eso, la selección de España siguió dando esa sensación de falta de contundencia para certificar, esta vez si, su dominio; pero además de eso también volvió a demostrar esa falta de estabilidad en el área propia. Italia jugó menos que España, si; la cuestión es que eso no quiere decir que jugara mal. Por primera vez en todo el torneo se vio superada de forma clara por su rival, que desde la alineación sorpresiva de Luis Enrique le ganó la partida; sin embargo, supo esperar su momento, se adaptó sufrió, supo crear peligro con muy poco y aprovechó una de las pocas que tuvo. Y ese es el otro gran problema del equipo español, que le falta esa contundencia de antaño, pues sus centrales tienen buen pie y saben salir jugando, la cosa es que son muy endebles en la marca.

España se ganó el derecho a soñar en Qatar

Pedri tuvo un grna torneo

Esos dos problemas en las áreas si que pueden ser un completo fastidio, pero Luis Enrique demostró en esta Eurocopa 2020 que puede reponerse de los errores. Valga decir que que el torneo no fue bueno, pues de ser serios se ve que España solo ganó oficialmente uno de seis partidos; el resto los empato, uno lo ganó en la prórroga, otro lo ganó en penales y el último lo perdió por la misma vía. Los resultados son los que son; pero si bien se comprobó que falta camino, que realmente la convocatoria no estuvo bien hecha, también quedó claro que hay seleccionador. Luis Enrique demostró que con lo que tenía pudo trabajar y que lo hizo regular-bien en el torneo y excelente ante Italia. El futuro resplandece si se ven los brotes verdes que dejó este torneo en el que este grupo joven creció mucho.

A pesar de esos errores en ambas áreas, el seleccionador tiene cosas que son muy positivas en las que aferrarse para el próximo Mundial. La explosión de Pedri, que exhibió un temple y una experiencia descomunal para solo tener 18 años; de un Busquets, al que todavía le queda cuerda y jerarquía para Qatar; Dani Olmo, que dio cátedra de como generar ataque para el equipo de España; pero más que nada de un grupo que puede seguir creciendo y haciéndose más fuerte con mucho trabajo y confianza. Luis Enrique solo tiene agregar algunas piezas de utilidad a su convocatoria, de esas que ayuden a mejorar el problema de las dos áreas, gente como Sergio Ramos, Carvajal, Canales e Iago Aspas. Con las herramientas precisas, puliendo las que ya tiene, con Luis Enrique sacándose buenas ideas como ante Italia y tragándose su ego, si se puede soñar con Qatar.