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El padre Ángel, sobre los indultos: «Los obispos dicen lo que deben decir aunque no le guste a la gente»

El padre Ángel ha asegurado, sobre los indultos a los políticos condenados por el ‘procés’, que los obispos españoles han dicho «lo que deben de decir» aunque «no le guste mucho a la gente», como le ocurría a Jesucristo.

«Ahora que en España está tan de moda lo de los indultos y la política, ese Jesús, cuando dice ‘Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios, se complica, y porque se complica, le acusan y, a veces, nuestros obispos o nuestra Iglesia, cuando dicen las cosas que dicen se complican, pero dicen lo que deben decir, como ese Jesús que dice lo que debe decir aunque no le guste mucho a la gente», ha subrayado el padre Ángel.

Así lo ha indicado este martes 6 de julio durante su intervención en una mesa redonda del VI Congreso Internacional de Scholas Cátedras, que se está celebrando en la Universidad CEU San Pablo.

Durante su ponencia, el padre Ángel también ha tenido un recuerdo para el joven Samuel, asesinado en La Coruña y ha recordado la frase del Evangelio de Lucas: «‘Después de despojarle de todo y herirlo, se fueron’. Hace menos de dos días esto nos pasó acá en España, después de insultar y asesinar a ese chico de La Coruña, se fueron. Eso se sigue repitiendo muchas veces», ha lamentado el sacerdote.

Sobre el tema de la mesa, ‘¿Cómo educar haciendo propia la fragilidad de los demás? (Fratelli Tutti 67)’, el padre Ángel ha señalado que la pandemia ha descubierto que las personas no son «semidioses» como se pensaban antes pues no han sido capaces de evitar «tantas muertes» provocadas por el Covid-19. También ha puesto como ejemplo al Papa Francisco que invita a «ponerse en los zapatos del otro» y le ha propuesto como referente para educar.

En el coloquio, moderado por Rodrigo Martín, de la Universidad Católica de La Plata, y Ahmet Oztas, de la Tishk International University de Ebril (Irak), también ha intervenido el profesor de la Universidad Austral y FUCLAE-Argentina Claudio García Pintos, quien ha afirmado que la pandemia ha dejado algo claro: que todas las personas son «vulnerables», aunque ha precisado que esto no es algo malo.

También ha dicho que educar en pandemia ha sido «como ver en la oscuridad», que no hay que «asustarse»; ha animado a resistir en lugar de perderse en «lamentaciones», y ha subrayado que «el encuentro es y será el modo de educar».

Por su parte, el profesor de la Slam University-UpToYou José Víctor Orón, ha aclarado que la debilidad no es otra cosa que «la manifestación de que el ser humano es transparente» y ha avisado de que «intentar eliminar esa debilidad supone destruir lo humano». Así, ha remarcado que vivir humanamente implica «riesgos» pero también ha añadido que si fuéramos «piedras» tampoco sentiríamos «las caricias y abrazos».

Además, la profesora de la Universidad de Buenos Aires María Montserrat Llairó ha contado su experiencia como docente en medio de la pandemia que ha destapado vulnerabilidades como la falta de «conexión» a Internet de muchas familias. Sobre la nueva normalidad ha dicho que «no hay que repetir» la situación anterior sino construir una que enfrente mejor las fragilidades, y ha hecho un llamamiento a la «creatividad».

Mientras, el profesor Pedro Rosario, de la Universidad de Minho (Portugal), ha advertido de un «enemigo fuerte» de la vulnerabilidad que ha denominado «opinismo», es decir, opinar continuamente sobre la vida de los demás, y ha propuesto un nuevo camino orientado a «enseñar la vulnerabilidad, aprender de ella y del control de las emociones». En este sentido, ha invitado a los docentes a preguntar a sus alumnos antes de clase cómo se encuentran «porque antes de los contenidos, están las personas».

Por su parte, la profesora del Centro La Inmaculada, de la Universidad de Granada, Carmen Rosales Varo, ha hecho hincapié en el modo en que la pandemia ha transformado a los jóvenes estudiantes y sus relaciones sociales. Según ha comentado, la sociedad está ante «una generación Covid, una generación blanda para la que cualquier esfuerzo supone un reto y con menos tolerancia al fracaso». Asimismo, ha parafraseado al Papa Francisco para subrayar que para los profesores su prójimo son los alumnos y que «ninguna pantalla puede suplir la presencia del maestro apasionado».