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Tres detenidos en Melilla por estafa tras «empadronar falsamente» a exmenores tutelados

La Policía Nacional ha detenido a tres personas que recibían entre 300 y 800 euros por ex Menores Extranjeros No Acompañados (MENA) con la promesa de empadronarles con documentos ficticios, motivo por el que han sido acusados de sendos de delito de estafa y falsedad documental.

Según ha informado un portavoz de la Jefatura Superior de Policía, la intervención ha sido desarrollada por la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (Ucrif) tras una investigación en relación con tres personas que recibían «importantes cantidades de dinero» por parte de jóvenes ex tutelados, bajo la falsa promesa de «procurarles empadronamiento legal en domicilios de Melilla, e incluso proporcionarles contratos de trabajo».

La citada fuente ha explicado que los detenidos se valían del desconocimiento de los jóvenes en cuanto a la realización de trámites legales ante las distintas Administraciones, «para engañarlos realizando gestiones que estaban abocadas a no fructificar, pero que conferían verosimilitud al engaño ante sus víctimas».

En este sentido, ha apuntado que los ahora arrestados aprovechaban la situación de necesidad de un domicilio en el que empadronarse a fin de poder cumplimentar diferentes trámites ante la Administración, «ya que una vez dejan de ser tutelados por la Ciudad Autónoma, dejan de estar empadronados en los centros de acogida».

MODUS OPERANDI

El ‘modus operandi’, según ha añadido la citada fuente, consistía en que una vez los jóvenes eran captados y entregaban todo o parte del dinero, «el estafador firmaba un contrato de arrendamiento en el cual él mismo figuraba como arrendador y las víctimas como arrendatarios, si bien ese contrato carecía del resto de formalidades legales requeridas».

El portavoz ha detallado que dicho documento era presentado ante la Oficina del Padrón Municipal de Habitantes, aun a sabiendas de que el empadronamiento efectivo nunca se llegaría a producir, «sin embargo la sola presentación genera un documento de mera solicitud de empadronamiento, que era entregado por el estafador a sus víctimas como garantía de veracidad».

La investigación llevada a cabo por los agentes determinó que además de este persona, recibió la ayuda de otras dos que «actuaban como colaboradores del estafador con funciones de captación y acompañamiento para la presentación de la documentación».