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El ocio nocturno reabre en Galicia con un máximo de mil personas por local

El ocio nocturno arranca este mes de julio en Galicia con un protocolo de actuación que se abordó con el sector y después de una prueba piloto el pasado 12 de junio. Varias semanas después, se reabren las puertas de estos locales hasta las 3 de la madrugada y con la obligatoriedad de usar la mascarilla en todo momento, pero no serán obligatorias las pruebas de detección de SARS-Cov-2, como sí se hicieron para la experiencia pasada.

Además, habrá otras limitaciones, como son restricciones en la capacidad del local hasta un máximo de mil personas por establecimiento, sea cual sea su dimensión. En el interior, está restringido al 50 por ciento y en el exterior al 100 por cien y solo podrán abrir en aquellas localidades en las que rija el nivel de restricciones más bajo, por lo que la ciudad de Pontevedra se queda fuera de esta reapertura como consecuencia de los positivos vinculados al megabrote de Mallorca y que están asociados a esta área sanitaria.

El uso de la mascarilla es obligatoria en todo momento y, de hecho, según recoge el Diario Oficial de Galicia (DOG), en su edición bis de este jueves, se recomienda a los establecimientos que dispongan de mascarillas para los clientes, por si es necesario el suministro para repartir entre ellos.

Distancia de seguridad de 1,5 metros entre agrupaciones, que no podrán superar las seis en interior y 15 en exteriores, son otras medidas que incluye este protocolo que se ha publicado este jueves con entrada en vigor de forma inmediata.

Se puede usar la pista de baile –dos metros cuadrados por cada usuario–, pero no se permite el consumo en barra, aunque sí el servicio a los clientes respetando distancia de seguridad e impidiendo la formación de aglomeraciones.

ASEOS, CON CAPACIDAD LIMITADA

Los aseos también tendrán capacidad limitada –una persona para espacios de hasta cuatro metros cuadrados salvo necesidad de acompañante–. En los espacios más amplios, habrá un máximo del 50 por ciento de aforo con respecto a las cabinas y orinales. Se deben establecer controles de afluencia para los clientes a esa zona.

Sobre las pruebas de detección del virus, el DOG recoge que «pueden formar parte de la estrategia individual de los titulares de los establecimientos para la prevención de la transmisión», pero «no se recoge como requisito que se vaya a implantar en todo el sector de cara a la reactivación».

El Diario Oficial de Galicia establece que los ayuntamientos, en el ámbito de sus competencias en materia de control sanitario, deberán vigilar el cumplimiento de las medidas del protocolo, que también incluyen un detallado reglamento para la ventilación de los locales y la medición del CO2 y obliga a un registro de clientes –nombre, teléfono y hora de acceso al local–.