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El activista saharaui Fadel Breica declara ante el juez sobre las presuntas torturas del Polisario

El activista saharaui Fadel Breica comparece este martes ante el juez Santiago Pedraz para declarar acerca de las torturas que habría sufrido a manos del Frente Polisario, en el marco de la investigación desarrollada por la Audiencia Nacional sobre su líder, Brahim Ghali, por presuntas violaciones de los Derechos Humanos.

Pedraz citó a Breica y tres testigos -su mujer y otras dos personas que habrían sido detenidas y liberadas a la vez que el activista saharaui y habrían presenciado los abusos denunciados- para que presten declaración a partir de las 10.00 horas del 29 de junio, accediendo así a la solicitud formulada por los abogados del querellante, que pedían escucharlo.

Sin embargo, uno de los testigos citados para este martes finalmente no podrá acudir, debido a problemas con la obtención del visado para venir a España, por lo que su declaración se ha pospuesto hasta el 27 de julio, según han informado fuentes jurídicas a Europa Press.

El activista, de nacionalidad española, acusa a Ghali de delitos de detención ilegal, torturas y lesa humanidad presuntamente cometidos en 2019 en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia). Según cuenta, al llegar allí agentes del Polisario lo amenazaron para que se fuera pero, lejos de hacerlo, organizó protestas, siendo arrestado y trasladado a centros de detención clandestinos donde habría sufrido golpes y descargas eléctricas, entre otras prácticas.

Inicialmente, la querella cayó en manos del juez José De la Mata -ahora en Eurojust-, que decidió archivarla. Pedraz la reactivó el pasado mes de enero acotando que los hechos denunciados podían constituir delitos de detención ilegal y torturas, pero que no encajarían en el de lesa humanidad dado que no se aportaba elemento que supusiera una ataque generalizado a la población civil.

Poco después, el juez de la Audiencia Nacional admitió una segunda querella, firmada por la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos (ASADEDH) contra Ghali y otras 27 personas por el maltrato al que habrían sometido a prisioneros de guerra y a los propios ciudadanos saharauis, «especialmente» a los de origen español.

EN PUNTO MUERTO

Estas declaraciones servirán para dar un impulso procesal a la causa, prácticamente paralizada desde que el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) abandonó España en un avión medicalizado rumbo a Argelia horas después de comparecer ante Pedraz por estas querellas.

En su comparecencia del pasado 1 de junio, Ghali negó cualquier implicación en las violaciones de los Derechos Humanos de las que le culpan. Su defensa argumenta que, como ministro de Defensa de la RASD, estuvo dedicado «en exclusiva» a la guerra contra Marruecos, por lo que «era ajeno a cualquier centro de detención», donde habrían ocurrido las torturas.

Además, la defensa de Ghali denuncia que la finalidad de estas querellas es «política», reprochando a las acusaciones que «están utilizando el proceso penal para fines espurios y ajenos a la acción de la Justicia, (…) para evidenciar la oposición frontal del régimen marroquí contra el Frente Polisario y la República Árabe Saharaui Democrática», mediante un ataque «feroz» a su líder.

Ese mismo día, Pedraz rechazó las medidas cautelares solicitadas por los querellantes -prisión provisional y retirada de pasaporte- al considerar que no había indicios de que Ghali hubiera cometido delito alguno. Esa madrugada partió hacia Argelia.