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‘Tosca’, un ‘thriller’ «de película» para cerrar la temporada del Teatro Real

‘Tosca’, de Puccini, llegará al Teatro Real el próximo domingo 4 de julio con dirección de escena de Paco Azorín y un montaje que se asemeja a un «thriller cinematográfico» en el que predomina la estética en blanco y negro y un uso «abudante» de lo audiovisual».

«Al igual que las comedias o las tragedias tienen normas y hay que respetarlas, aquí hay mucho de ese thriller de película. Hay política y acción, todo sucede en 24 horas, cada acto empieza como acaba el anterior y hay esa solución de continuidad que da paso del realismo a lo onírico», ha explicado Azorín durante la presentación.

Con un reparto en el que destacan Sondra Radvanovsky como Tosca, Jonas Kaufman (Mario Cavaradossi) o Carlos Álvarez (Scarpia), y bajo dirección musical de Nicola Luisotti, esta nueva versión del maestro italiano puede llegar a plantearse como una «lucha contra el pensamiento único».

«Es claramente anticlerical, y aquí religión y política van de la mano por un abuso de poder. Y es más, ese poder es el ejercido contra los artistas. Mientras los artistas son personajes liberales y atractivos, Scarpia ejerce el poder no desde la autoridad, que eso sería legítimo, sino desde la coerción», ha explicado Azorín.

El director de escena considera que esta reflexión puede tener su traslado a la actualidad. «El enemigo cambia siempre y tiene 1.000 formas y el artista tiene que usar ante esto lo único que posee, que es su libertad, y llevarla al grado máximo, que es el escenario», ha añadido.

Azorín ha continuado atacando los tiempos actuales, negativos para el artista en su opinión. «Ahora hay un pensamiento único, globalizado, con una falta de color local. ¿Os acordáis cuando podíamos disentir? El capitalismo nos va a matar y se cuela por todas partes. Los artistas necesitamos espacio para equivocarnos y el capitalismo nos quita tiempo y recursos», ha lamentado.

El director de escena ha definido esta ópera como «un viaje que coge al espectador de la mano y lo lleva por caminos insospechados». De ese primer acto con la idea de poder se pasa a «un segundo acto expresionista, donde se ve la parte de atrás del decorado, y a un tercero onírico en el que mueren los revolucionarios».

UN CURA, LAS CAMPANAS Y LOS NAZIS

Luisotti, nacido en Viareggio (Italia), ha contado una anécdota de un pueblo de la zona cuyo sonido del campanario inspiró a Puccini para las campanas que suenan en el primer acto de ‘Tosca’. En el año 1943, los nazis y los fascistas italianos fueron a confiscar las campanas para fundirlas y construir cañones, pero la intervención del cura del pueblo con papeles demostrando que eran los sonidos de ‘Tosca’ consiguieron evitar este expolio.

«Un año más tarde, en septiembre de 1944, el mismo cura permitió a los partisanos esconder armas dentro de un altar de la iglesia y en un control fueron encontradas por los fascistas. El cura fue arrestado y fusilado: pudo salvar las campanas de Puccini, pero no su vida», ha señalado el director musical.

LA ÓPERA PERFECTA

El tenor Joseph Calleja, que dará vida a un Caravadossi, ha calificado a ‘Tosca’ como «la ópera perfecta». «Hay pasión, celos, política, bromas…y no puedes quitar una sola nota», ha explicado. Carlos Álvarez, que alterna también estos días en el Teatro Real con ‘¡Viva la mamma!’, ha reconocido que «hacer de malo es un placer porque el escenario es siempre un espacio libre».

Y la soprano Ravdanovsky, que ya estuvo con Azorín en esta obra en el año 2018 –‘Tosca’ es una coproducción con el Liceu de Barcelona y el Teatro de la Maestranza en Sevilla– ha reconocido que cada producción de la obra de Puccini es «diferente». «Tosca puede ser una gran diva pero también una chica simple con un don, que es su voz: es en definitiva un ser humano», ha concluido.

Las funciones comenzarán a las 19.30 horas (incluyendo las de domingo), tendrán un aforo máximo del 66% (frente al 75% autorizado por la Comunidad de Madrid) y habrá una butaca vacía interpuesta entre cada grupo de convivientes. Además, ‘Tosca’ se retransmitirá el 10 de julio a las 21.00 horas en pantallas instaladas en la Plaza de Oriente y en la Plaza de Isabel II, con aforo limitado a 1.000 asientos.