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Las fracturas por fragilidad cuestan a los sistemas sanitarios 56.900 millones al año

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Las fracturas por fragilidad cuestan a los sistemas sanitarios europeos 56.900 millones de euros al año, según un nuevo informe de la Fundación Internacional de la Osteoporosis (IOF), que advierte sobre la carga de la osteoporosis y las lagunas y desigualdades en la prestación de servicios de prevención primaria y secundaria de las fracturas por osteoporosis en toda Europa.

El trabajo, titulado ‘SCOPE 2021: a new scorecard for osteoporosis in Europe’, ofrece resultados detallados para los 27 países de la Unión Europea, así como para Suiza y Reino Unido, y abarca indicadores clave para cuatro ámbitos: carga de la enfermedad, marco político, prestación de servicios y utilización de los mismos.

La osteoporosis es una enfermedad crónica progresiva que hace que los huesos se vuelvan frágiles y débiles, dejando a los individuos en alto riesgo de fracturas por fragilidad. Estas fracturas pueden tener un grave impacto en la persona que las sufre, provocando dolor, discapacidad a largo plazo e incluso la muerte prematura.

Se calcula que en la UE, Suiza y Reino Unido habrá más de un cuarto de millón de muertes relacionadas con las fracturas por fragilidad en 2019. Esta cifra es comparable, o supera, a otras causas comunes de muerte como el cáncer de pulmón, la diabetes o las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores.

De acuerdo con los hallazgos del documento, el coste directo total de las fracturas por fragilidad fue inmenso: 56.900 millones de euros en 2019. Esta cifra comprende 36.300 millones de euros por los costes directos de las fracturas incidentes, 19.000 millones de euros por los costes de discapacidad a largo plazo en curso (por fracturas ocurridas antes de 2019) y 1.600 millones de euros por la evaluación y el tratamiento farmacológico.

El coste directo medio de las fracturas osteoporóticas fue de 109,1 euros por persona; en comparación, en 2010 la media de la UE fue de 85 euros (tras ajustar la inflación). Sobre la base de los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre densidad mineral ósea, había aproximadamente 32,0 millones de individuos con osteoporosis, de los cuales 6,5 millones eran hombres y 25,5 millones eran mujeres (2019).

Se estima que en 2019 se produjeron 4,3 millones de nuevas fracturas por fragilidad, lo que equivale a 11.705 fracturas/día (o 487 por hora). Sobre la base de la probabilidad a diez años de una fractura mayor, 23,8 millones de europeos tenían una probabilidad de fractura mayor por encima de los umbrales de alto riesgo.

El riesgo de fractura es muy diferente en cada país. La probabilidad de una futura fractura de cadera en hombres y mujeres a la edad de 50 años oscilaba entre el 3,8 y el 10,9 por ciento en los hombres y el 7,0 y el 25,1 por ciento en las mujeres.

Teniendo en cuenta el aumento previsto de la población de edad avanzada, se prevé que el número anual de fracturas osteoporóticas en la UE aumente un 24,8 por ciento; de 4,28 millones en 2019 a 5,34 millones en 2034.

DEFICIENCIAS EN LAS PRESTACIONES

‘SCOPE 2021’ también ha detectado notables deficiencias en la prestación de servicios que impiden a muchos europeos recibir la atención que necesitan para prevenir la osteoporosis y las fracturas por fragilidad.

Así, el informe denuncia que en muchos países la disponibilidad de escáneres DXA, que se utilizan para diagnosticar y controlar la osteoporosis, no es óptima. Diez países informaron de que disponían de menos de las unidades de DXA mínimas necesarias, y sólo 15 de los 29 países ofrecen un reembolso completo.

De la misma forma, se recoge que menos de la mitad de los países ofrecen el reembolso completo de los medicamentos contra la osteoporosis. En ocho países no existen programas de coordinación de los cuidados posteriores a la fractura (o servicios de enlace para fracturas) en los hospitales. Según la opinión de los expertos, aproximadamente la mitad de los países restantes informaron de que menos del 10 por ciento de los hospitales contaban con estos programas vitales.

Una de las conclusiones más sorprendentes de ‘SCOPE 2021’ es la enorme “brecha de tratamiento” que deja a las personas de mayor riesgo sin protección contra las fracturas por fragilidad. En 2019, una media del 71 por ciento de las mujeres con alto riesgo de fractura no recibía terapia para la osteoporosis, y oscilaba entre el 32 por ciento (Irlanda) y el 87 por ciento (Bulgaria).

En 2010, la brecha se estimó en un 55 por ciento (o 10,6 millones de mujeres) que eran elegibles para el tratamiento, pero no fueron tratados. Este número ha aumentado a 14,8 millones en 2019. Los tiempos de espera entre el ingreso en el hospital y la intervención quirúrgica fueron de media superiores a 48 horas en cinco de los 29 países. Se ha demostrado que una intervención quirúrgica temprana dentro de las 48 horas siguientes a una fractura de cadera reduce significativamente la mortalidad y aumenta la proporción de pacientes que regresan a su residencia original.

“Esta importante publicación muestra claramente que la osteoporosis es una de las principales cargas sanitarias en Europa, lo que supone un enorme y creciente coste para los sistemas nacionales de salud. Además de revelar grandes discrepancias en la prestación de servicios y en la aceptación de los mismos dentro de la UE, el informe ha puesto de manifiesto una brecha inaceptable en el tratamiento y la escasa prestación de programas de atención post-fractura para prevenir las fracturas secundarias. A pesar de la amplia disponibilidad de tratamientos para prevenir las fracturas, sólo una minoría de pacientes de alto riesgo recibe tratamiento incluso después de su primera fractura”, ha señalado el presidente de la IOF, el profesor Cyrus Cooper.