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Quién inventó la máquina de coser

La máquina de coser ha sido uno de los mayores avances en la industria de la ropa y el calzado, ya que revolucionó la fabricación textil y zapatera. Hasta ese momento, todas las piezas de un zapato eran cosidas a mano con aguja y dedal, así como las prendas de ropa, lo que implicaba una producción escasa y con altos costes.

Pero la llegada de la máquina de coser no fue en un abrir y cerrar de ojos, sino que fueron sucediéndose pequeños inventos y patentes hasta llegar a la que podríamos denominar la primera máquina tal y como la consideramos hoy en día. La primera fue esta, pero ¿cómo se llegó a ella? A continuación, te lo explicamos.

¿Quién inventó la primera máquina de coser?

El primer paso para iniciar la creación de la máquina de coser, lo dio Charles Weinsthal, en 1755, al patentar la primera aguja para una máquina, en aquel momento inexistente.

Pero no fue hasta 1830, que el sastre y marido de una bordadora, Barthelemy Thimonnier, construye, en Francia, la primera máquina de coser.

Aun así, cuarenta años después de que todo el mundo reconociera a Barthelemy Thimonnier como el creador de la primera máquina de coser, se descubrió que ya existía patentada una máquina en 1790, por Thomas Saint. Pese a ello, se sigue reconociendo, de manera generalizada, a Thimonnier como el inventor de la máquina de coser.

Por tanto, pese a las diferentes versiones sobre quién inventó la máquina de coser y cuándo, podemos afirmar que fue Barthelemy Thimonnier en el año 1830, en Francia.

¿Cómo era la primera máquina de coser de la historia?

Fue construida en madera y bastante rudimentaria y basta. Solo daba una puntada de un solo hilo, por lo que no era mucho más rápida que la mano del hombre.

El mencionado invento no gustó a la comunidad de sastres de la época, quienes asaltaron la casa del inventor, arrasando la misma y provocando su huida a Inglaterra, donde su fortuna no fue mucho más prometedora.

Evolución de la máquina de coser

Paralelamente a la desgracia de Thimonnier, Walter Hunt creó la primera máquina de pespunte o labor de costura con punto lanzadera o puntadas muy unidas. El problema, en este caso, fue la falta de financiación, por lo que a Hunt le fue imposible seguir adelante. A su vez, fue muy comentado el motivo por el cual no quiso patentar la máquina. Consideró que su invento destruiría muchos puestos de trabajo, por lo que su moralidad no le dejó seguir adelante con la patente.

Pero este invento se convirtió en la base de otra máquina muy similar: la máquina con lanzadera sincronizada con la aguja, patentada por Elias Howe el año 1846.

El modelo de Howe realizaba 200 puntos por minuto y utilizaba el hilo de dos fuentes. La aguja incorporaba un ojo en el punto y se creaba un lazo en el otro lado, mientras que una lanzadera deslizaba el otro hilo, finalizando la puntada en cierre.

Pero, el encargado de posicionar y crear la máquina de coser tal y como la conocemos hoy en día, fue Isaac Merrit Singer, un mecánico neoyorquino que revolucionó el mercado y elevó a la máquina de coser hacia puntos imposibles de prever hasta ese momento.

¿Quién inventó la primera máquina de coser Singer?

La primera máquina de coser Singer fue creada el 1851 por Isaac Merritt Singer,una de las figuras más importantes del mundo de la máquina de coser. El mismo patentó y evolucionó una máquina capaz de coser 900 puntadas por minuto.

Características de la máquina de coser Singer

  • Contaba con una lanzadera recta y un brazo de suspensión
  • Tenía una aguja con un ojo en la parte más próxima a la tela
  • Prensatelas que servía de sujeción de la tela, estirada sobre un soporte horizontal, lo que facilitaba la costura en cualquier dirección.
  • Estaba dotada de una rueda dentada que posibilitaba avanzar la tela entre puntada y puntada.
  • La máquina se activaba mediante un pedal, lo cual fue una verdadera revolución, ya que, hasta entonces, se realizaba a mano con una manivela.

Con la introducción de todos estos nuevos elementos, Singer transformó la industria elevando la máquina de coser a un imprescindible para el mundo de la costura (tanto a nivel industrial como doméstico), de modo que sobre el 1860, no había ni un solo hogar de clase media en Estados Unidos que no contara con una máquina de coser.

Como ves, la discreta máquina de coser ha supuesto uno de los mayores inventos y de desarrollo más rápido de la historia. Y, pese a que la verdadera revolución no llegó hasta 1851 con la máquina de coser Singer, no se podría contemplar la misma sin la aportación de sus precedentes, como Thimonnier, Hunt o Weinstal.