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Hacienda, empresas e infraestructuras, principales fortalezas para la digitalización

El Consejo Económico y Social (CES) ha señalado en su último informe sobre digitalización al elevado uso de los servicios públicos digitales, especialmente la Agencia Tributaria, el despliegue de infraestructuras TIC y la presencia de grandes empresas tractoras como fortalezas españolas de la digitalización.

Los autores del informe consideran que el ejemplo de la adaptación de la Agencia Tributaria, al que tildan de «ejemplar», debe permear al resto de la Administración para cumplir el objetivo de digitalizar los servicios públicos.

El Consejo considera «positivas» las iniciativas del Gobierno en esta materia de cara a 2025 y llama a reforzar la nube y las competencias digitales de los trabajadores públicos, así como valora el «elevado compromiso con la ciberseguridad», aunque considera que es un campo que también presenta amenazas y oportunidades.

Otra de estas oportunidades es la que tiene España de convertirse en un ‘hub’ de conectividad internacional en el sur de Europa, algo para lo que los expertos consultados creen que el país se encuentra una buena posición.

El Gobierno ha planteado un plan de atracción de infraestructuras digitales transfronterizas, que serán categorizadas como estratégicas de alto interés económico.

GRANDES EMPRESAS TRACTORAS, INFRAESTRUCTURAS Y ‘STARTUPS’

El informe también califica de forma positiva la existencia de grandes empresas tractoras que ya están digitalizadas y pertenecen a varios sectores productivos.

Las grandes compañías españolas se encuentran en un estado más avanzado de digitalización que las pequeñas y medianas empresas, hecho que se constata por ejemplo si atendemos al teletrabajo durante la pandemia. Mientras tres de cada cuatro empleados de las grandes empresas teletrabajan en el confinamiento, solo lo hacía uno de cada cinco empleados en pymes.

Desde el CES, valoran además positivamente los ecosistemas digitales o de innovación empresarial que pueden servir como ejemplos para otros de lo que permite hacer la integración de la tecnología en la estructura de las empresas y su negocio y recuerdan que, formalmente, muchas ‘startups’ puramente digitales son pymes por su bajo número de empleados y pueden servir como espejo.

Los expertos del órgano consultivo subrayan que se debe tener en cuenta este efecto tractor que podría conseguir que ciertos sectores impulsaran el crecimiento y el empleo y detrás de estos al resto de áreas económicas.

Para conseguir esto, España cuenta con una de las mejores y más avanzadas redes de infraestructuras del mundo.

El mantra de que el país tiene más fibra óptica desplegada que los otros cuatro grandes países europeos juntos es repetido con frecuencia en el sector de las telecomunicaciones como un ejemplo de la avanzada posición de la que se parte en este campo.

Asimismo, el informe «pone en valor» el papel de España en la red de supercomputación europea con centros como el Barcelona Supercomputing Center.

UNA SOCIEDAD PREPARADA

La última de las fortalezas que subraya el análisis es la aceleración de la digitalización del confinamiento que ha situado a los españoles como una sociedad que, de hecho, espera estos cambios.

En una reciente encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), solo el 2,8% de los españoles consideraba que Internet iba a ser menos importante en su vida en los próximos años.

Asimismo, actividades como el comercio electrónico se encuentran plenamente incorporadas en la vida cotidiana y generando ingresos cada vez mayores, en el tercer trimestre de 2020 crecieron un 2,5%, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El Gobierno presentará este martes su plan de recuperación y un tercio de los fondos irá destinado a la digitalización, en una oportunidad única para que España aproveche sus fortalezas y cubra sus debilidades en la considerada la cuarta revolución industrial que definirá el futuro económico del planeta.