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Una mejor planificación urbana evitaría muertes por contaminación

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La investigadora Tamara Iungman, del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal, impulsado por la Fundación La Caixa), ha abogado por una «mejor» planificación urbana y del transporte para evitar muertes prematuras por contaminación.

Lo ha explicado en declaraciones en relación al estudio publicado en ‘Environmental Research’ y del que es primera autora: se identifica que el «incumplimiento» de las recomendaciones internacionales en contaminación atmosférica, ruido, calor y acceso a espacios verdes se asocia con 1.037 muertes prematuras anuales en la ciudad de Barcelona y con 902 en Madrid.

Por eso, Iungman ha recomendado que en estas ciudades se promueva el uso del transporte público, se desincentive el uso del transporte privado y se mejore la accesibilidad a las áreas verdes.

La investigadora argumenta que estos espacios verdes tienen beneficios vinculados a una reducción de la contaminación del aire, el ruido y el calor, además de «promover la actividad física, mejorar la salud mental y generar espacios de encuentro e integración en los barrios».

«INEQUIDADES AMBIENTALES»

La voluntad del estudio era analizar con el fin de «generar evidencias» con las que se puedan mejorar la planificación urbana y del transporte a partir de los valores de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) con los valores actuales de ambas ciudades.

Iungman ha destacado que la novedad del estudio es que se realizó con «un enfoque de inequidades ambientales», y han identificado los grupos de población que están más expuestos y son más vulnerables a los efectos de la mala planificación urbana y del transporte.

BARCELONA

Barcelona, al ser una ciudad más compacta y con el peso económico dividido en diversos barrios, no mostró «grandes diferencias» y toda la población está en general igualmente expuesta independientemente del nivel socioeconómico.

Sin embargo, la mortalidad atribuible a la contaminación se nota más en las áreas más desfavorecidas, «probablemente por el peor estado de salud general y la múltiple exposición a factores de riesgo» en estas áreas.

MADRID

En Madrid, los vecindarios más desfavorecidos tienden a tener una mayor exposición a partículas finas y calor que los barrios menos desfavorecidos, mientras que el dióxido de nitrógeno y el ruido presentan la asociación inversa.

Según Iungman, probablemente se deba a que la población de nivel socioeconómico más bajo reside en áreas más periféricas y cerca de las áreas industriales, donde el coste de vida es más barato, mientras que la población de nivel socioeconómico medio y medio alto viven en el centro urbano de Madrid.