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Educación trabaja en un nuevo currículo que ayude a los alumnos a enfrentar la vida real

La ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha avanzado las líneas maestras del nuevo currículo –que empezará a implantarse en el curso 2022-2023–, un modelo que se basa en el aprendizaje de competencias que puedan ayudar a los alumnos a resolver problemas en la vida real y que no busca solo memorizar conceptos.

“El cambio curricular es una misión imperativa. Nos jugamos mucho. España tiene que ocupar posiciones de vanguardia en el proceso de cambio educativo y convertirnos en referentes, como hemos logrado en otros ámbitos. Y tenemos que hacerlo en términos de excelencia y equidad, sin dejar a nadie atrás”, ha dicho la ministra durante el acto ‘Nuevo currículo para nuevos desafíos’, donde ha detallado las características del nuevo currículo con el que el Ministerio quiere homologar el sistema educativo español con la vanguardia europea e internacional.

La ministra ha destacado que el modelo curricular en España “es abierto y flexible: refuerza la integración de las competencias y las áreas o materias, corrige debilidades, reduce la complejidad de los diseños anteriores y representa una nueva síntesis entre las competencias y los saberes”. “Nuestra hoja de ruta de este proceso es la Ley de Educación, y la pieza central es, precisamente, la actualización de los aprendizajes curriculares”, ha apostillado.

La nueva Ley de Educación (LOMLOE), aprobada a finales del año pasado, fija el marco para el desarrollo del nuevo modelo de currículo en el que el Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP) comenzó a trabajar hace meses y cuyo eje central es el Perfil de Salida de la Educación Básica, que identifica las competencias clave que todos los alumnos deben haber adquirido y desarrollado al término de la educación obligatoria.

Este perfil de salida es el que recogen los Reales Decretos de Enseñanzas Mínimas que fijan, en virtud de los establecido por la LOMLOE, el 50% del horario escolar en las Comunidades Autónomas con lengua cooficial y el 60% para aquellas que no la tengan. Además, los centros docentes completarán el currículo de las diferentes etapas y ciclos en el uso de su autonomía.

Así, el nuevo currículo diseñado por el MEFP consta de ocho competencias (comunicación lingüística, plurilingüe, matemática, ciencia y tecnología, digital, personal, social y de aprender a aprender, ciudadana, competencia emprendedora y en conciencia y expresiones culturale)que emanan de la Recomendación del Consejo de la Unión Europea de 2018 y de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

Cada una de ellas tiene tres dimensiones (cognitiva, instrumental y actitudinal) y su adquisición contribuye a la adquisición de todas las demás y a la consecución de los objetivos planteados por la LOMLOE para la educación básica.

Como ha explicado en la presentación César Coll, profesor de Psicología de la Educación de la Universidad de Barcelona y miembro del grupo de expertos que trabaja en el diseño del nuevo currículo, “el curriculo está en el centro de todo el sistema educativo”.

“Es la pieza clave de los sistemas educativos, porque no solo define lo que se enseña y se aprende, sino que es el punto de referencia para otros muchos factores y sistemas”, ha añadido, enfatizando en que “no se está proponiendo vaciar de contenido el currículo”.

Así, el nuevo currículo avanza en el enfoque competencial, descarga la excesiva cantidad de contenidos y se centra en los aprendizajes esenciales de una manera más profunda. Promueve, además, el abordaje interdisciplinar de los aprendizajes en varias materias, favoreciendo la codocencia y el trabajo colaborativo, tanto por parte del alumnado como de los docentes.

PRESENTADO A CC.AA Y DOCENTES

El Ministerio ha avanzado que este nuevo modelo curricular, que incorpora avances de países innovadores (Portugal, Gales, Escocia, Finlandia o Quebec), se ha presentado a las Comunidades Autónomas con las que ya se trabaja en la redacción de los Reales Decretos de Enseñanzas Mínimas para promover la necesaria coherencia en los currículos que estas deben, a su vez, completar.

En paralelo, el Ministerio está dando a conocer el nuevo currículo entre los docentes y equipos directivos de los centros educativos, y está en contacto con las editoriales para facilitar la elaboración de los materiales pedagógicos adaptados al nuevo desarrollo curricular. Tal y como establece la LOMLOE, Educación recuerda que la nueva ordenación académica deberá empezar a implantarse en el curso 2022-2023.

Precisamente, el acto también ha contado con el testimonio de Guadalupe Jover, profesora de Educación Secundaria de Lengua y Literatura en un colegio de Madrid, quien ha señalado que “los curriculos actuales son inabarcables y eso ha dificultado su traslado a las aulas”.

“Acaban prevaleciendo contenidos consagrados por la tradición escolar. Cabalgamos por los epígrafes de los programas, pretendiendo que los estudiantes aprendan”, ha indicado.