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Empresarios vascos reclaman ante Calviño «consenso político»

El presidente del Círculo de Empresarios Vascos, Javier Ormazabal, ha afirmado en un encuentro con la vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, celebrado en Bilbao que, para salir de la actual crisis, es necesaria una estrategia de reconstrucción y tranformación de España que «debe estar regida por criterios de realismo y posibilismo». Asimismo, ha demandado «espíritu de pleno acuerdo y consenso político» y un «respeto pleno» al entramado institucional que «refuerce la seguridad jurídica y la estabilidad».

Javier Ormazabal ha realizado estas manifestaciones en el acto celebrado en la Torre Iberdrola de Bilbao, con motivo del encuentro previsto este lunes entre Nadia Calviño y el Círculo de Empresarios Vascos.

Ormazabal ha agradecido a la vicepresidenta su participación en el encuentro, sobre todo, en un momento «especialmente denso» para su agenda y responsabilidades» y ha destacado que es la primera vez que la ministra participa en una reunión del Círculo de Empresarios Vascos, asociación integrada por más de 70 presidentes, consejeros delegados y directores generales de las grandes empresas del País Vasco.

El presidente del Círculo de Empresarios Vascos, que ha destacado que el objetivo del encuentro es que Nadia Calviño les ofrezca su visión sobre el contexto económico y sobre el plan de relanzamiento y los Fondos de Recuperación europeos, ha aludido a la crisis sanitaria «sin precedentes» que se está produciendo y cuyos efectos se han traducido «en un shock de oferta y demanda, en una dramática caída del empleo y de la actividad económica y en una incertidumbre plena sobre el devenir». A ello ha añadido el hecho de que la «esperanza generada por el avance de la vacunas, sigue sin despejarse del todo».

Ormazabal ha asegurado que, desde el inicio de la crisis, ha habido acuerdos y medidas positivas para hacer frente al impacto «más inmediato» de la crisis en la actividad económica y, en concreto, ha citado los avales públicos y las líneas de crédito para la financiación empresarial o el acuerdo sobre los ERTEs, «cuya extensión ha permitido por el momento salvar muchos empleos y muchas empresas».

ESTRATEGIA DE RECONSTRUCCIÓN

No obstante, ha afirmado que, para salir de esta crisis, es necesaria una «estrategia de reconstrucción y transformación de España» que, a su juicio, debe estar regida por «criterios de realismo y posibilismo, consistencia técnica, integración y cohesión social y visión de largo plazo» sobre la competitividad del país.

«Seguramente todos estemos de acuerdo en la necesidad de la transición ecológica, la digitalización, la modernización de la Administración y la mejora de su eficacia, el refuerzo de la educación y la protección presupuestaria de la sanidad», ha agregado.

Asimismo, ha subrayado el esfuerzo de muchas empresas para «mantener y reactivar su actividad, preservar millones de empleos, adaptar su estrategias a la nueva realidad y recomponer sus modelos de negocios innovar y fortalecer su competitividad»

Sin embargo, cree que a todo ello le debería preceder, «como condición que estos días se hace todavía más imperiosa, un espíritu de pleno acuerdo y consenso político, una prioridad absoluta y compartida por instituciones públicas y sociedad civil en torno a la salud y la economía y un respeto pleno a nuestro entramado institucional que refuerce la seguridad jurídica y la estabilidad».

FONDOS PARA LA RECUPERACIÓN

Por otra parte, Ormazabal ha asegurado que los proyectos y los fondos para la recuperación y la transformación económica constituyen una «cuestión capital ante esta crisis». No obstante, ha apuntado que hay que entender que el impacto estimado de estos fondos sobre la actividad económica va a depender «notablemente de la rapidez y la eficiencia en sus utilización».

A su juicio, resulta «fundamental» vincular los fondos europeos con la necesidad de apoyar inicialmente la competitividad a corto plazo y la sostenibilidad de las empresas, «generando rápidamente actividad económica».

«En el difícil equilibrio entre inmediatez e innovación, entre el corto y el largo plazo, ha que insistir en la necesidad perentoria de reactivar la economía de inmediato», ha agregado.

Ormazabal ha asegurado que también es «importante» la creación de consensos políticos y empresariales en torno a la eficiencia en la distribución «equitativa» de los fondos, a su vinculación «clara» con los parámetros y las condiciones exigidas por las instituciones europeas, al «objetivo finalista de que contribuyan decisivamente a modernizar el tejido productivo y al hecho de que su aplicación en combinación con el desarrollo de reformas estructurales maximizaría su impacto e impulsaría todavía más el crecimiento del PIB.».

«Subrayo lo de las reformas, ya que a nadie se le escapa que la UE será especialmente exigente con las mismas. Unas reformas, en definitiva, que deberán ser fruto tanto del diálogo social, como del espíritu y las condiciones exigidas por la UE», ha añadido.

Ormazabal le ha trasladado a la vicepresidenta que España «debe de hacer un esfuerzo especial» para que estos fondos lleguen «a todos los niveles de la economía, desde las grande corporaciones a las pymes, buscando una permeabilidad total y sin exclusiones».

«Apoyando empresas y proyectos siempre viables y no instrumentando los fondos y las ayudas solo como simples medidas de gasto público puro, una solución que, a corto plazo, impulsaría el crecimiento, aunque en el medio y largo plazo quizás no lograría modernizar sustancialmente nuestro tejido productivo», ha concluido Ormazabal, que ha aludido también a la necesidad de poner el foco en la economía sumergida.