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Qué es una interjección

Se le conoce como interjección a las palabras que no forman parte de una oración. Las interjecciones son el equivalente a oraciones que permiten la expresión de sentimientos vivos, una llamada de enérgica o la descripción elemental de una acción, todo esto sin ser necesariamente léxicas o gramaticalmente organizadas. En otras palabras las interjecciones son signos pregramaticales, los cuales se encargan de desempeñar tres funciones elementales del lenguaje:

  • Conativa.
  • Expresiva.
  • Representativa.

Hay quienes consideran que las interjecciones conforman los restos más antiguos y primitivos del lenguaje.

Función de la interjección

Función de la interjección

Además de ser empleadas para representar la expresión o desahogo de un sentimiento, algunas de sus otras funciones son las de saludar, agradecer, despedir o darle conformidad al interlocutor. En español existen algunos ejemplos de la interjección:

  • Usado como saludo de apertura para una conversación: ¡Hola!
  • Como una llamada a la pausa imponente: ¡Para!
  • Empleado para la expresión de un sentimiento vivo: ¡Uy!
  • Como una expresión para llamar a una persona: ¡Ey!
  • Usado para hacer un llamado, una advertencia, reprender, preguntar: ¡EH!

La interjección es pragmáticamente un equivalente a una oración completa, pero además expresa y describe de manera elementar una acción sin necesariamente está organizada de manera sintáctica. Por estas razones se considera que las interjecciones no son una parte de la oración, sino que en su lugar son dignos lingüísticos pregramaticales.

Por lo general las interjecciones se escriben con signos de admiración (exclamación) en los sistemas de escritura que los tienen, pero existen también otras interjecciones que cuentan con sentido afirmativo o interrogativo.

Características de la interjección

Características de la interjección
  • Las interjecciones son palabras, o un grupo de palabras, tónicas que conforman uno o más enunciados de carácter exclamativo en sí mismas. Como resultado de esto son palabras cuya entonación es exclamativa. Por ejemplo: ¡Uy!, ¡Oh!, ¡Santos cielos!, ¡Vamos!
  • Las interjecciones son invariables.
  • Si bien hay quienes las consideran como un grupo de palabras, la interjección no ejerce ninguna función en particular dentro de la oración.
  • Imitan ruidos reales y también expresan los sentimientos de hablante.
  • La interjección puede ser usada en fórmulas de saludo o cortesía, así como para apelar al hablante.
  • Una interjección puede ser cualquier palabra o grupo de palabras, independientemente de su conexión o función dentro de un contexto interlocutivo. Para ello solo debe actuar de forma aislada, mientras que el gramaticalmente está marcada con signos de exclamación.
  • Las interjecciones puede llevar con ellas algún complemento, lo cual, a nivel sintáctico, actúa como una especie de núcleo dentro de un grupo interjectivo.
  • Pueden aparecer dos o más interjecciones seguidas, una de la otra.
  • Existen algunas interjecciones que pueden actuar como intensificadores de algunos sustantivos o adverbios.
  • Las interjecciones también pueden intensificar algunas oraciones que han sido introducidas.

Clasificaciones de la interjección

Clasificaciones de la interjección

Las interjecciones se pueden catalogar de la siguiente forma:

Según su origen

Se dividen en:

  • Interjección propia: Son palabras entre exclamaciones o admiraciones, como por ejemplo: ¡Ah!, ¡ay!, ¡eh!, ¡oh!, ¡uf!, ¡uy!, ¡bah!
  • Interjección impropia: Se usan como interjecciones, pero en el aspecto idiomático su origen puede ser un adjetivo, un sustantivo, una frase, un adverbio, un verbo o un grupo nominal. Por ejemplo: ¡Vaya!, ¡dale! (Verbo); ¡bueno!, ¡genial! (Adjetivo); ¡santo cielo!, ¡un libro! (Grupo nominal); ¡Hay que alocarse! (Frase); ¡lento! ¡adelante! (Adverbio); ¡rayos!, ¡cielos!, ¡cuidado! (Sustantivo).

Según su forma

  • Interjecciones imitativas: Forman onomatopeyas con la finalidad de imitar in ruido real, como por ejemplo: ¡Ring!, ¡miau!, ¡pio!, ¡zas!, ¡pum!
  • Interjecciones expresivas: Estas pueden imitar una emoción o una sensación, como por ejemplo: ¡Uy! (¡qué susto!), ¡ay! (¡qué dolor!).  
  • Interjecciones apelativas: Sirven para comenzar una comunicación, establecer en contracto entre el hablante y el oyente antes de que este pueda emitir un mensaje, o en cambio realice una acción en la voluntad del receptor: “¡Arriba!, que sí puedes” o “Hey, ustedes quédense aquí”.
  • Interjección formularia: Permiten realizar el acto social de despedirse o saludarse, como por ejemplo: ¡Hola!, ¡adiós!
  • Interjección por traslación: Estas son algunas palabras tónicas o grupos de palabras en las que no necesariamente son interjecciones en sí, pero que usualmente se emplean de forma aislada y a su vez con una entonación exclamativa, como por ejemplo: ¡Adelante! ¡hombre!