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Fiscalía rebaja la petición para la conductora que mató a un motociclista en Hornillos

Fiscalía de Valladolid ha rebajado de dos a un año de cárcel la solicitud de condena para la conductora que en octubre de 2018 mató a un motociclista en Hornillos de Eresma, bombero de profesión, durante un adelantamiento en el que rebasó una línea continua en un tramo con curva, después de que la encausada reconociera los hechos.

Además de ello, antes de que el juicio quedara visto para sentencia en el Juzgado de lo Penal 3 de Valladolid, la acusada, M.H, ha ejercidio su derecho a pronunciar estas últimas palabras: «¡Lamento todo lo ocurrido y todo el daño que he causado!», ha concluido entre lágrimas la causante del accidente.

La declaración de M.H, que se ha limitado ha mostrar su conformidad con el relato de hechos recogido en el escrito de calificación de la acusación pública, ha llevado a todas las partes a renunciar a la práctica totalidad de testigos y peritos, a excepción de la conductora que precedía a la procesada y la novia del fallecido, la primera para dejar constancia de su renuncia a cualquier indemnización y la segunda, ya indemnizada y propuesta por la aseguradora, para mantener que ella era la única que convivía con el fallecido.

Por ello, el titular de Penal 3 deberá ahora decidir si da por buena la solicitud de un año de cárcel por delito de homicidio por imprudencia y la retirada del carné por un año realizada por el fiscal–pedía inicialmente un año y tres, respectivamente–, a la que se han adherido la defensa de la acusada y Liberty Seguros, o bien la mantenida por la familia del fallecido, que sigue solicitando cuatro año de cárcel.

LA FAMILIA DE LA VÍCTIMA NO VE ARREPENTIMIENTO

Y es que el acusador particular, además de subrayar que la muerte fue fácilmente evitable de no haber mediado la grave imprudencia cometida por M.H, ha mostrado el malestar de sus representados por la falta de arrepentimiento de la causante del trágico siniestro.

«El arrepentimiento realizado hoy podía haberlo hecho hace más de dos años, y entonces la familia de la víctima no habría puesto impedimento alguno a un acuerdo», ha advertido el letrado, quien también ha hecho pública su indignación ante el hecho de que en sus primeras manifestaciones ante la Guardia Civil la joven asegurara que no pudo esquivar al motociclista al haber realizado éste un adelantamiento imprudente a un camión.

Además del criterio dispar sobre la pena a aplicar, algo que deberá resolver el juez en su sentencia, también existen posturas encontradas con respecto al capítulo indemnizatorio, ya que el fiscal y las defensas coinciden en la proporcionalidad de los más de 41.000 euros ya consignados a la madre del fallecido y los 15.000 a cada una de sus dos hermanas, mientras que la acusación particular solicita un total de 101.000 euros, que incluyen los 40.000 que pide para la madre en calidad de conviviente.

Tal circunstancia es la que genera polémica, puesto que solo el letrado de la familia del fallecido es el único que entiende que había relación de convivencia entre éste y la madre, residente en Madrid y con un grado de discapacidad reconocida, toda vez que las defensas y el fiscal consideran que esa relación vinculaba en exclusiva al motociclista y su entonces pareja, con la que compartía domicilio en Valladolid desde el año 2011.

El accidente se produjo en uno de los viajes que Salvador M.M, de 39 años, realizó a Madrid, donde ejercía su profesión de bombero.

Fue sobre las 20.00 horas del día 3 de octubre de 2018 cuando la acusada, M.H, al volante de un Alfa Romeo asegurado por Liberty Autos, circulaba por la carretera N-601 (Adanero-León) en dirección a Valladolid y a la altura del kilómetro 155,246, en Hornillos, realizó un adelantamiento en línea continua y a pesar de la existencia de una señal vertical que así lo advertía, según los acusadores.

La conductora se puso a adelantar al turismo Skoda Fabia que le precedía y circulaba por el carril de la derecha sin percatarse de que por el de la izquierda, sentido Adanero, circulaba correctamente la moto Triumph Tiger en la que viajaba Salvador M.M.

La acusada, estando en el carril izquierdo, se apercibió de la presencia de la motocicleta e hizo una maniobra evasiva consistente en una frenada de emergencia y un giro de volante hacia la derecha, colisionando lateralmente con el turismo Skoda Fabia que le precedía y sin que pudiera evitar el choque con la motocicleta, cuyo conductor sufrió un politraumatismo y una hemorragia aguda que le ocasionó la muerte.