Quantcast

Tomate relleno de atún: la cena más saludable cuando estás a dieta

A través del tiempo, y sobre todo después de la pandemia que se vive actualmente, las personas han comenzado a apreciar mejor la buena alimentación y cuidado general de la salud, hay muchas formas de hacer tomates rellenos saludables para una cena, por eso, pero sobre todo para apoyar la causa te traemos esta receta de tomate relleno de atún: la cena más saludable cuando estás a dieta.

A continuación, además de la receta de los tomates rellenos de atún, te explicamos un poco más sobre porque esta receta es realmente saludable y te damos algunas variaciones de esta que no son tan sanas pero sí igual de deliciosas, así que si quieres descubrir de qué trata continúa leyendo.

El tomate y el atún

El tomate y el atún

Después de ver de primera mano cómo la pandemia mata a millones la mayoría de las personas han comenzado a apreciar mucho más la salud y la buena alimentación, por eso, cada vez son más las personas que han decidido cambiar su estilo de vida y a uno con una alimentación más balanceada y con mayor actividad física.

Sin embargo, como suele suceder cuando alguien está empezando a explorar algo nuevo y desconocido, tienden a cometer errores, y en algunos casos, ni siquiera son conscientes de cuándo o cuál ha sido el error. Para evitar que esto suceda, lo mejor es investigar sobre el tema, ya que “el conocimiento es poder”, lo mejor es estar siempre bien informado, comenzando por cuales son los mejores tomates que puedes encontrar en el supermercado.

Lo primero que tienes que saber

Lo primero que tienes que saber

Antes de preparar cualquier receta, sobre todo cuando estás siguiendo algún régimen alimenticio, es de suma importancia saber cuáles son los macronutrientes de lo que se come para controlar la cantidad de cada uno de estos y las calorías que se consume a lo largo de cada día, en el caso de esta preparación en particular no hay necesidad de memorizar demasiada información.

Ya que los principales ingredientes de esta preparación son el tomate y el atún, solo debes saber que es cada uno. Los tomates son parte de los carbohidratos, por cada 100 g de tomate, hay aproximadamente 4 g de carbohidratos, 1 g de fibra y 94 g de agua. En cambio, por cada 100 g de atún, hay aproximadamente 25 g de proteína, 3 g de grasa y 75 g de agua, no contiene ningún tipo de carbohidrato.

Aunque generalmente el consumo de alimentos no está basado en 100 g exactos de cada cosa, el medir los macronutrientes por cada 100 g es una forma sencilla de controlar lo que se consume, y así evitarse la necesidad de estar sumando y restando cada vez que se va a comer. Como te habrás dado cuenta en explicación, la medida de carbohidratos o proteínas no es por los gramos de alimento.

¿Cómo preparar tomate relleno de atún?

¿Cómo preparar tomate relleno de atún?

Ahora que tienes una idea aproximada de que es lo que estas comiendo, podemos pasar a la receta, y así podrás apreciar lo sencillo que es comer saludable y delicioso que puede resultar. Pero, antes de pasar a la explicación de esta receta debes saber primero cuales son los ingredientes que estaremos utilizando, estos son:

Ingredientes:

Ingredientes:
  • Tomates. De preferencia que sean medianamente grandes, ya que serán la base del platillo, aunque el tamaño y la cantidad dependerán también de para que se vayan a preparar y del gusto de la persona.
  • Atún enlatado.
  • Aguacate (Palta o Avocado).
  • Maíz enlatado.
  • Pimentón.
  • Cebolla.
  • Arvejas.
  • Perejil.
  • Yogurt griego.
  • Comino, sal y pimienta.

Muy bien, ya que tengas todos los ingredientes lo primero que debes hacer es preparar la base: cortamos la parte superior del tomate, de forma que quede como si este ahora tuviera una “tapa” o un “sombrero”. La parte superior se puede reservar para decoración o simplemente desecharla, lo realmente importante es la parte “baja” de este.

Luego de cortarlo, debemos retirar el interior del tomate, de forma que quede como una “cesta” o una “taza”. Luego de esto, reservamos hasta que esté listo el relleno. Para el relleno vamos a cortar lo más pequeño posible (esto va a depender del gusto de cada quien) el pimentón, la cebolla, el perejil y el aguacate.

Luego, en un bol, vamos a mezclar el atún, el maíz, las arvejas, el pimentón, la cebolla y el perejil. Luego agregamos el comino, la sal y la pimienta junto con el yogurt griego y revolvemos hasta que se hayan integrado bien todos los ingredientes. Por último, agregamos el aguacate y revolvemos sin mucha fuerza para que este se integre pero no se deshaga.

Luego de tener esto listo, rellenamos los tomates, lo ideal es primero agregar una cucharada de relleno a cada tomate y luego ir completando para que no quede ningún tomate sin rellenar. Al terminar, se pasan a un plato y están listos para comer.

Variaciones de la receta

Variaciones de la receta

Como la mayoría de las recetas, esta puede cambiar dependiendo de la persona que la prepare, aunque la principal variación de esta suele ser que cambian el yogurt griego por mayonesa, el atún por pollo o pavo desmenuzado y en algunos casos les añaden queso, pero estas variaciones no son tan sanas como la original.

Además de los cambios ya mencionados, hay quienes también añaden zanahorias, batatas, quínoa y le agregan vinagre y aceite de oliva en vez de yogurt griego o mayonesa. Pero la variante más “radical” es una un tanto más complicada que la receta original, en esta la base no es tomate sino calabacín.

El tema del relleno

El tema del relleno

El relleno es de pollo o carne guisada, la cual debe quedar bastante seca, para así añadirle crema de leche y “taparlos” con queso rallado y luego gratinar durante 10 o 15 minutos. Aunque la versión más sana es la original, con los tomates y el yogurt griego, esta otra versión más “calórica” es también bastante popular.

Aunque la verdad es que, ambas recetas son exquisitas y pueden comerse en distintos momentos. Estos platillos son ideales como una entrada o tentempiés en las fiestas. La receta original, ya que es bastante ligera es ideal para cenar o para merendar, más aún en los días que hace calor, ya que gracias al yogurt griego es bastante fresco.