S&P sitúa en perspectiva ‘negativa’ a Naturgy ante «la incertidumbre» sobre su estrategia

S&P Global Ratings ha confirmado la calificación crediticia a largo plazo en ‘BBB’ de Naturgy, pero ha empeorado su perspectiva de ‘estable’ a ‘negativa’ debido «a la incertidumbre sobre la estrategia a largo plazo del grupo y su estructura accionarial», después de que la compañía aplazara el lanzamiento de la actualización de su ‘hoja de ruta’ ante la oferta anunciada por el fondo IFM para hacerse con hasta un 22,69% de su capital.

En un informe sobre seis de las principales ‘utilities’ europeas, la agencia de calificación señala que carece de «claridad» sobre el plan estratégico a medio y largo plazo de Naturgy.

En este sentido, advierte de que un retraso «prolongado» en la ejecución de un plan estratégico podría ampliar esta brecha, y «las costosas inversiones en la transición energética podrían conducir a métricas crediticias más débiles».

Además, cree que la posible desalineación de los accionistas si la oferta de IFM tiene éxito «complicaría la ejecución de la estrategia» del grupo.

Por otra parte, S&P considera que, hasta ahora, la evolución empresarial de Naturgy «no parece estar bien alineada con la transición energética», con unas inversiones en renovables que «están por detrás de las de sus pares como Iberdrola, Engie y Enel».

A este respecto, advierte de que una exposición superior a los activos de gas, unido a unas inversiones por debajo de la media en los últimos años y una política financiera «agresiva» han elevado la presión para que la compañía presidida por Francisco Reynés acelere las inversiones en áreas más alineadas con la transición energética.

«Sin embargo, el aplazamiento del plan estratégico añade incertidumbre a la dirección estratégica del grupo a medio y largo plazo y podría ampliar la brecha entre el grupo y sus pares», asegura al respecto.

Para S&P, Naturgy podría sufrir una rebaja en su calificación si adopta una estrategia que «no respalda la sostenibilidad comercial a largo plazo o erosiona su perfil de riesgo financiero».

Igualmente, cree que el grupo energético tiene por delante «hitos importantes» en los próximos seis meses, porque el Gobierno español tiene que aprobar o rechazar la oferta de IFM en ese período y supone que la compañía revelaría su plan estratégico según lo previsto en febrero de 2021 si la oferta no tiene éxito.

No obstante, si la oferta se concreta, prevé «mayores riesgos, ya que podría llevar tiempo alinear los objetivos estratégicos entre IFM y los demás accionistas».

Junto a Naturgy, S&P ha procedido también a confirmar las calificaciones crediticias para Iberdrola (‘BBB+’), Enel (‘BBB+’), EDP (‘BBB-‘), Orsted (‘BBB+’) y EnBW (‘A-‘), con perspectiva ‘estable’ todas ellas.

A este respecto, la agencia de calificación considera que estos grupos han construido «una sólida base de activos y están bien posicionados para beneficiarse plenamente de las políticas de transición energética reforzadas recientemente en Europa, con líneas de inversión sólidas y defensivas.

SOLIDEZ DE IBERDROLA.

En el caso concreto de Iberdrola, S&P destaca que la perspectiva ‘estable’ refleja su expectativa de que, a pesar del ambicioso plan de inversión de Iberdrola de 75.000 millones de euros hasta 2025, sus métricas crediticias «deben mantenerse dentro del rango de 17%-20% acorde con la calificación actual».

En este sentido, subraya la fortaleza de las actividades comerciales altamente diversificadas y resilientes de Iberdrola, con la mayoría de los flujos de efectivo provenientes de actividades reguladas, que se verán algo mejoradas con la adquisición de la estadounidense PNM Resources.

ENEL, UNA DE LAS COMPAÑÍAS «MÁS RESISTENTES»

En lo que se refiere a la italiana Enel, matriz de Endesa, afirma que se trata de una de las compañías «más resistentes del sector», con aproximadamente el 50% de sus ganancias procedentes de las actividades reguladas de distribución de energía y con una contribución cada vez mayor de la generación de energías renovables contratada a largo plazo, que prevé que represente aproximadamente el 25% de las ganancias durante 2021-2023.

Así, indica que la perspectiva ‘estable’ de Enel refleja su expectativa de que sus métricas crediticias se mantendrán relativamente estables durante 2020-2023, a pesar del aumento de las inversiones.