Quantcast

Móstoles pide que Hospital y parada Metro se llamen Ernest Lluch

El Pleno Ordinario de Móstoles (Madrid), gobernado por el PSOE y Podemos, ha aprobado instar a la Comunidad de Madrid a que se inicien los trámites para cambiar la actual denominación del Hospital General Universitario de Móstoles, y de la parada de Metro que está junto al centro, por el nombre del exministro socialista Ernest Lluch, asesinado por ETA. La oposición ha criticado que hace tan solo cinco meses los socialistas se opusieron a dar el nombre de Miguel Angel Blanco a un espacio público de la localidad.

La moción a favor de dar el nombre del exministro asesinado a las instalaciones mencionadas, salió adelante con los votos a favor de PSOE y Podemos y la abstención de Más Madrid Ganar Móstoles. En la misma se recuerda que fue durante el mandato del exministro de Sanidad Ernest Lluch, cuando se inauguró este centro sanitario.

Podemos, partido que forma parte del Ejecutivo local, ha señalado que «Móstoles le debe un homenaje y un reconocimiento a quien fue un firme defensor de la libertad y la democracia toda su vida». Sin embargo, desde MMGM han mostrado su sorpresa porque los socialistas vuelvan a elevar una iniciativa que ya fue aprobada en el pleno pasado, recalcando que no era necesario que se volviera a debatir.

«Bastaba con que el Ejecutivo se lo reclamase a la Comunidad de Madrid, que es a quién compete su cumplimiento, dado que un nuevo mandato no anula lo aprobado en el anterior», ha declarado el portavoz Gabriel Ortega.

Pero, sobre todo, ha criticado porque hace poco más de un mes el Gobierno local (PSOE y Podemos) rechazó una propuesta similar argumentando que el cambio de nomenclatura supondría un «coste muy elevado», más para el momento de crisis actual, «y que no procedía por la pandemia».

La moción rechazada, que fue presentada por Más Madrid, planteaba llamar Margarita Salas a los dos centros que hoy llevan el nombre del Rey Emérito, el Hospital y la Universidad Rey Juan Carlos.

«Sinceramente, no me parece serio, porque es una moción que ya ha sido debatida y aprobada en este mismo salón de plenos, y en las que ustedes mismos se contradicen en la totalidad del argumentario que usaron para rechazar el de Margarita Salas», ha rebatido, preguntándose si es que habían encontrado «una oferta» para el cambio de rótulos o es que pensaban que ya no había crisis.

En este sentido, ha añadido que no quiere pensar que «se trata de que ella, mujer, científica y no representante de ningún partido, no merezca un homenaje y un hombre sí».

AGRAVIO MIGUEL ANGEL BLANCO

El «elevado e injustificado» coste –en cartelería, sabanas, cambios en la red informática, etc– es algo que también han puesto de relieve tanto PP como Ciudadanos, además del agravio comparativo.

Ambos han recordado que hace cinco meses se elevó a pleno una moción para poner el nombre de Miguel Ángel Blanco, concejal del PP en Ermua (Vizcaya) asesinado en 1997 a manos de ETA, a un espacio público de la ciudad y que esta fue enmendada por el PSOE para cambiarlo y dedicarlo a todas las víctimas del terrorismo, y que así «todas estuvieran representadas».

Por eso, para el portavoz de Ciudadanos, Julio Rodríguez Fernández, la iniciativa actual del cambio de nomenclatura «es un agravio comparativo entre víctimas del terrorismo», preguntándose, «¿por qué ahora sí a Ernest Lluch y antes se dijo no a Miguel Ángel Blanco ante pretensiones de la misma naturaleza?». Finalmente, el portavoz del PP Alberto Rodríguez de Rivera ha insistido en que «el dolor no tiene colores».