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El Fondo Diocesano de Comunión Fraterna ha ayudado a 400 personas

El Fondo Diocesano de Comunión Fraterna puesto en marcha hace seis meses por el arzobispo de Mérida-Badajoz, Celso Morga, ha permitido invertir un total de 37.232,58 euros y ha llegado a unos 400 beneficiarios que han recibido ayudas para cubrir necesidades básicas o también en materia de alquiler e hipotecas.

En nota de prensa, la Archidiócesis de Mérida-Badajoz ha recordado que se cumplen seis meses desde que se puso en funcionamiento este Fondo Diocesano, impulsado por el arzobispo de Mérida-Badajoz y gestionado por Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz «para dar respuesta a la dramática situación que está golpeando a muchas familias y, que lamentablemente, se prevé que se alargará durante varios años».

Así, ha explicado, desde este Fondo se pretende buscar una mejora en las condiciones de vida de las personas más vulnerables y en exclusión social afectadas por el Covid-19, «evitando la pobreza extrema y garantizando los derechos fundamentales de las personas y familias en situación de emergencia social».

Durante este periodo de tiempo, desde el Fondo Diocesano se han invertido un total de 37.232,58 euros y se han beneficiado unas 400 personas. Todo ello, gracias a las aportaciones de entidades privadas y públicas y a las numerosas donaciones de particulares, ha apuntillado.

En concreto, desde las parroquias y las Cáritas Parroquiales se están gestionando las ayudas inmediatas para cubrir necesidades básicas como la alimentación y nutrición, medicinas, cuidado infantil, ropa y calzado y suministros básicos (luz y agua).

Además, desde el Fondo Diocesano de Comunión Fraterna se están aportando ayudas también en materia de alquiler e hipotecas para las personas y familias que lo necesiten, concesión de microcréditos a pequeñas empresas que se hayan visto afectadas por la crisis social y económica provocada por la pandemia, así como proyectos de promoción social.

El arzobispado ha hecho hincapié igualmente en que, para gestionar las solicitudes de ayuda que llegan a las parroquias/cáritas parroquiales, el Fondo Diocesano cuenta con una comisión técnica formada por la secretaria general, una consejera y un miembro de administración de Cáritas diocesana, coordinadores y directores voluntarios de las áreas de ‘Animación comunitaria’ e ‘Inclusión social’ y un sacerdote.

Dicha Comisión se encarga de estudiar, analizar y asignar las cuantías de las ayudas y los proyectos que se solicitan y, además, hace un seguimiento de los mismos.

También ha indicado que, desde Cáritas Diocesana, se está comprobando cómo muchas de las personas que están solicitando ayuda durante estos meses de pandemia lo hacen por primera vez, así como que para acceder a alguna de las ayudas que se entregan desde este Fondo Diocesano de Comunión Fraterna el interesado debe ponerse en contacto con su párroco/parroquia/Cáritas parroquial, quien dirigirá la solicitud al equipo técnico que será quien dará una respuesta.

«Ante esta pandemia, con el Fondo Diocesano de Comunión Fraterna se seguirán redoblando los esfuerzos para reforzar los recursos y servicios de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz para responder a esta emergencia global», concluye el comunicado.