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La receta desconocida para hacer tu propia leche condensada en casa

La leche condensada es un delicioso dulce que generalmente se usa para la preparación de algunos postres, decoración o incluso se puede disfrutar sola. Si estás a punto de preparar alguna receta y olvidaste pasar por el supermercado o simplemente quieres comenzar a usar algunos productos caseros y libres de aditamentos y conservantes, esta receta será perfecta para que puedas hacer tu propia leche condensada en casa.

Si bien puede parecer intimidante la idea de preparar este producto de forma casera, una vez lo hayas comenzado a preparar, notarás que es bastante sencillo y no vas a parar de querer preparar más. Además de que con esta receta para leche casera vas a ahorrarte uno cuantos billetes y además de que harás a un lado esos productos con conservantes químicos.

Historia y origen

La popularización de la leche condensada tras la guerra

Las intoxicaciones por alimentos caducados eran muy comunes durante el siglo XIX, en aquel entonces eran demasiadas y principalmente se debían a la leche caducada. Al ser la leche un alimento básico en la dieta de la población, en especial la de los niños, la necesidad de poder extender su tiempo de conservación comenzó una carrera para descubrir cómo hacerlo.

En 1822, el francés Nicolás Appert realizó un experimento en el que evaporó el agua de la leche mediante el baño María. Este fue solo el principio para la invención de la leche condensada, con la intensión de conservar los lácteos por más tiempo.

Pero fue William Newton, quien años después durante 1835, avanzó en los experimentos para la conservación de la leche al calentarla a menor temperatura y añadirle azúcar, lo cual hizo que se preservara el producto.

20 años después, Gail Borden patentó el producto que hoy conocemos como leche condensada y fundó la New York Condensed Milk Company. Pero no fue sino hasta que detonó la Guerra Civil Norteamericana que la leche condensada comenzó a popularizarse y difundirse por todo el país, ya que funcionó como alimento para las tropas de soldados que estaban en los campos de batalla, volviéndose así todo un éxito.

Ingredientes

Ingredientes para la leche condensada

Para preparar tu propia leche condensada casera vas a necesitar:

  • 1 pizca de sal.
  • 1taza de leche en polvo.
  • 1 cucharada de manteca.
  • 1/3 de taza de agua.
  • 2/3 de taza de azúcar. 

Preparación

Preparación de la leche condensada

En tan solo 5 sencillos pasos tendrás tu propia leche condensada casera, es mega fácil.

  1. Para empezar a preparar esta receta debes primero buscar un recipiente no muy grande, en este vas a añadir 2 tazas de azúcar, la cucharada de manteca y la pizca de sal.
  2. Seguidamente hierve el agua y añádela al recipiente con el resto de los ingredientes. Remueve bien para que todos los ingredientes se integren completamente y por supuesto se haya derretido la anteca.
  3. La mezcla que se obtiene de unir todo esto tiene una consistencia similar a la del almíbar. Luego añádele la leche en polvo. Puede también ser leche descremada, no hay problema con ello. Bate toda esta mezcla hasta que la leche en polvo se haya disuelto con totalidad y como resultado tengas un líquido homogéneo.
  4. Para asegurarte de que no quede ningún grumo en la mezcla, puedes utilizar la licuadora o una batidora para así estar 100% seguro de que ha quedado completamente perfecta. Este paso es de suma importancia para que la leche condensada obtenga su característica consistencia y textura suave. Puedes agregar un poco más de agua caliente, en caso de que veas que tu producto ha quedado demasiado espeso, y vuélvelo a mezclar unos segundos más.
  5. Finalmente tu leche condensada casera está lista y para conservarla solo tendrás que guardarla en un frasco o envase con tapa. Este producto puede refrigerarse por hasta 6 días antes de caducar, esto considerando que está libre de aditamentos y conservantes químicos.

Propiedades y beneficios

Propiedades y beneficios de la leche condensada

La leche condensada es considerada un producto energético, esto es debido a la cantidad de azúcar que contiene, sin contar a los nutrientes que aporta, como lo son algunas proteínas, vitaminas, carbohidratos, grasas y minerales

Los beneficios de la leche siguen siendo los mismos aún después de haber sido condensada, por lo cual se puede decir que su consumo es beneficioso, y más si es elaborada de forma casera, como te acabamos de presentar.

Entre sus beneficios se encuentran lo siguientes:

Las vitaminas A, C y D se encuentran en grandes cantidades dentro de la leche condensada, lo que la hace ideal para fortalecer tu sistema inmune además de darle un rico sabor a tus postres.

Este producto también es una buena fuente de calcio, ya que al ser un derivado de la leche funciona perfectamente para fortalecer tus dientes y huesos, además de que el calcio es ideal para que lo consuman los niños durante su crecimiento al igual que los adultos mayores para contrarrestar el desgaste en las articulaciones.

Tu piel también puede ser beneficiada por el consumo de la leche condensada, algunas vitaminas la ayudan a mantenerse hidratada y brillante, además de evitar el envejecimiento prematuro de las células con sus propiedades antioxidantes.

Además, la leche condesada aporta altos niveles de fósforo, lo cual te ayudará con tus actividades diarias al mejorar el funcionamiento de tu cerebro, activando tus sentidos y mejorando tu capacidad intelectual.

La leche condensada también es ideal para tomar antes de comenzar con tu rutina de ejercicios, ya que posee algunos carbohidratos que te aportarán energía al momento de realizar tus actividades físicas. Y una vez que hayas terminado con el ejercicio intenso, puedes recuperarte debido a que contiene efectos revitalizantes. 

Es increíble que algo tan rico aporte tanto ¿no lo crees?

Ahora ¿qué te pareció esta receta para preparar tu propia leche condensada libre de químicos procesados?  ¿Te gustó?