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La colaboración entre el Cabildo y el CSIC impulsa la agricultura sostenible y la valoración de los frutales de la Isla

El vicepresidente  del Cabildo  de La Palma  y consejero de Agricultura,
Ganadería y Pesca, José  Adrián Hernández Montoya, ha mantenido un
encuentro  con Manuel Nogales, responsable del  Consejo  Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC) en Canarias y el equipo de
investigadores de la isla de este organismo, con el que la Corporación
Insular mantiene un convenio de colaboración desde el año 1963, que ha
sido “muy fructífero para la isla y, en especial, para su agricultura”.

Así lo ha puesto de manifiesto el vicepresidente de la Corporación
Insular al término de la  reunión, en la que se repasaron los
proyectos que se están ejecutando  en la  actualidad, como el programa
FRUTTMAC (Transferencia de I+D+i para el desarrollo de cultivos
sostenibles de frutales tropicales en la región macaronésica),
perteneciente a la convocatoria MAC-INTERREG.

Otro programa de notable interés para la Consejería, que apuesta por
la promoción de la agricultura ecológica, es el proyecto de
Agricultura Sostenible, donde además de los análisis y asesoramiento
tanto de suelos, muestras foliares y biofertilizantes tipo SEFEL, se
estudia la microbiología del suelo y su efecto sobre los cultivos. De
hecho, tal y como se ha informado en el marco de la reunión, “los
resultados preliminares del primer año son indicativos de la
importancia de la microbiología presente en los suelos ecológicos y
cómo su presencia es altamente beneficiosa para los cultivos”.

Del mismo modo, se encuentra en marcha el estudio sobre la diversidad
genética y biología reproductiva en especies frutales de interés, lo
que permite tanto  su  valorización como conservación.

A través de este proyecto se ha realizado la caracterización genética
de especies como el duraznero o melocotonero. Además se ha comenzado
esta investigación con otras especies, como aguacates antiguos y café,
junto con las colecciones de frutales del Cabildo, como el ciruelo.

Otro de los proyectos que está desarrollando el CSIC en La Palma es el
programa denominado BIGAMO, financiado por la Fundación CajaCanarias,
por el  que se  pretende caracterizar de forma única las variedades de
pimienta locales con el fin último de registrarlas como marca de
garantía y, en un futuro, la posibilidad de conseguir una IGP
(Indicación Geográfica Protegida). Un proyecto de gran importancia
tanto para los productores de la pimienta como del mojo palmero.

Asimismo, con la Sociedad Cooperativa de proteas La Palma, el CSIC se
encuentra realizando el proyecto CDTi para el desarrollo de nuevas
variedades de proteas para exportación y su cultivo en zonas de
medianías de la isla de La Palma.

José Adrián Hernández Montoya valoró la aportación que realiza el
CSIC en La Palma como clave en favor del sector agrario. “Una
institución dedicada a la investigación y la ciencia, y cuyo trabajo
redunda directamente en beneficio del agro palmero”, destacó el
consejero, quien recordó que el Cabildo coopera con el  CSIC a través
de un convenio. La voluntad expresada por el vicepresidente es la de
tratar de fortalecer su dotación una vez que las condiciones
económicas, marcadas por la crisis económica por el Covid-19, lo
permitan.