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Una mujer con discapacidad denuncia la “falta de respuesta” de Iberia tras perder durante cinco días su silla de ruedas al viajar

Ana María López Tabla, mujer con movilidad reducida, ha denunciado la “falta de respuesta” de Iberia tras haberle perdido su silla de ruedas durante cinco días cuando realizó un viaje a la ciudad israelí de Tel Aviv, en marzo de 2018, por lo que han transcurrido más de dos años durante los que ha efectuado diferentes reclamaciones ante la aerolínea.

“Antes de viajar, en el aeropuerto de Madrid, todo fue bien, me embalaron la silla y la bajaron a la bodega y ningún problema. Pero mi sorpresa llegó cuando mi marido y yo llegamos a Tel Aviv y no aparecía la silla por ningún sitio. Pusimos una reclamación en el aeropuerto, pero no nos supieron informar”, explica a Servimedia Ana María.

Ante esta situación, comenta que tuvo que alquilar en Israel una silla de ruedas y que tuvo que estar “yendo y viniendo para poner reclamaciones, con todos los problemas añadidos de estar en otro país y con el idioma distinto”.

Eso sí, indica que, a los cinco días, apareció su scooter, “con un etiquetado que traía de otro vuelo”, y pudo volver a España con otra aerolínea que tenía contratada “sin ningún problema” cuando finalizó su estancia en Tel Aviv.

Tanto en Israel como sobre todo en España, esta madrileña con movilidad reducida destaca que interpuso varias reclamaciones, contó con la mediación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), además denunció su caso ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea y nunca consiguió una respuesta de Iberia.

“No me han contestado ni tampoco me han compensado los gastos de tener que alquilar una silla de ruedas durante cinco días, más los perjuicios ocasionados durante esas jornadas”, describe Ana María, quien también ha hecho llegar su situación ante el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi).

Ana María lamenta que “sólo le quede la posibilidad de iniciar un proceso judicial”, ya que lo que desea es que la compañía le dé respuesta sin llegar a “esos extremos” y subraya que le parecía importante visibilizar su testimonio, “porque esto no sólo me ha pasado a mí». «Pasa a otras personas y, como una silla de ruedas no es un lujo, sino que es algo que se necesita para moverse con libertad, las aerolíneas tienen que dar una respuesta adecuada”.

SERVIMEDIA