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Los pediatras aconsejan que los niños disfruten con juguetes y hagan deporte varias horas durante el aislamiento

La Sociedad de Psiquiatría Infantil, integrada en la Asociación Española de Pediatría (AEP), recomienda que los niños y adolescentes dediquen un tiempo de la rutina del día a jugar y hacer ejercicio, con el objetivo de que estas actividades les ayuden a gestionar los sentimientos y las emociones en este periodo de aislamiento por el Covid-19.

Las recomendaciones se incluyen en un documento con consejos y un horario de ejemplo para que las familias con niños establezcan unas rutinas y un horario similar al que tienen habitualmente. En el cuadro propuesto, se recomienda a los niños que pasen alrededor de tres horas haciendo ejercicio y jugando.

“Todos los niños están acostumbrados a jugar en compañía. Hay que utilizar la creatividad, porque echan de menos a sus amigos. Por ejemplo, promover las llamadas para mantener el contacto y para jugar es una de las cosas que podemos hacer”, declara a Servimedia la presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría Infantil, Azucena Díez.

La plasticidad neuronal de los niños hace que se adapten “con más capacidad” a las nuevas situaciones, por eso, en la mayor parte de los casos, el aislamiento lo llevan “sorprendentemente bien”. Las claves para la doctora Díez pasan por “la paciencia, el sentido del humor y la creatividad” y siempre explicándoles, según su edad, la situación actual.

ACTIVIDAD FÍSICA

La especialista se muestra sorprendida de la cantidad de propuestas online para que los menores hagan ejercicio. Para los más pequeños: “guerra de bolas de calcetines por parejas, saltar a la comba o hacer el limbo”. Para los adolescentes: “retos de ejercicios que ya han hecho en la asignatura de Educación Física”.

Tanto el ejercicio físico como el dedicar un tiempo al juego tiene una “gran importancia” para que los niños se encuentren “menos ansiosos, más tranquilos y liberen energía”. En el horario propuesto por la Asociación Española de Pediatría (AEP) se dedican tres horas, dos por la mañana y otra por la tarde después de merendar.

EMOCIONES

Otro de los aspectos que resalta la presidenta de la Sociedad de Psiquiatría Infantil es la importancia de no negarle las emociones a los niños cosa. “Que lo hacemos mucho los padres, en general”. En el caso de que el niño exprese miedo o cualquier otro sentimiento, aconseja preguntarle el porqué e interesarse por lo que pueden estar pensando.

En esta situación también se contempla el uso de juegos, cuentos, libros o canciones para que los más pequeños puedan expresar lo que siente. “Ahuyentar los pensamientos es una estrategia muy mala. Si estás en un pensamiento circular inútil, mejor cambiar de actividad y centrarte”, aconseja también a los mayores.

NUTRICIÓN

Aunque la doctora Díez reconoce que en el periodo de aislamiento aumentarán las horas de consumo de pantallas y será más difícil mantener los bueno hábitos alimentarios, resalta la necesidad de controlar la alimentación para evitar “cuadros de sobrepeso y estreñimiento”. “Ayer fui a un supermercado y había papel higiénico pero no había chocolate”, cuenta a modo de anécdota.

En el mismo sentido se posiciona la coordinadora del grupo de Gastroenterología y Nutrición de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, Teresa Cenarro. “Cuando estás por casa es más fácil picar. Hay que evitar eso. No vamos a decir que no coman chucherías o refrescos porque es una situación excepcional y hay que tener manga ancha. Pero lo no puede ser es que por estar encerrado perdamos los buenos hábitos. Hay que sacar la parte buena”, declara en una entrevista con Servimedia.

Para ella, la parte buena es el tiempo, lo que “falta siempre”. Por eso propone a los padres que incorporen a los niños en el hábito de cocinar y que ayuden según su edad porque estos días son “una oportunidad para hacerles responsables de sus buenos hábitos”.

“Ahora tienen tiempo para crear hábito de un buen desayuno y para que participen en la elaboración de alimentos sanos. Hay que tener claro que hay que seguir con la dieta habitual y seguir contemplando como excepcional lo que es excepcional. Por ejemplo, si un sábado nos ponemos a ver una película con ellos como en el cine, que puedan comer chucherías, palomitas o refrescos”, detalla la también vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, Teresa Cenarro.

SERVIMEDIA